{"id":1856,"date":"2019-03-28T11:12:53","date_gmt":"2019-03-28T15:12:53","guid":{"rendered":"http:\/\/revistajuridica.uprrp.edu\/inrev\/?p=1856"},"modified":"2019-03-28T11:12:53","modified_gmt":"2019-03-28T15:12:53","slug":"mujeres-confinadas-un-silencio-que-grita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/2019\/03\/28\/mujeres-confinadas-un-silencio-que-grita\/","title":{"rendered":"Mujeres confinadas: Un silencio que grita"},"content":{"rendered":"\n\t\t\t\t\n<p style=\"text-align:center\"><strong>COMENTARIO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por: Omayra Torres S\u00e1nchez<\/strong><a href=\"#_ftn1\"><strong>*<\/strong><\/a><strong> <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Desde el silencio casi\nobligatorio, vivo muy de cerca el sistema \u201crehabilitador\u201d. La mujer nace libre,\npero es estigmatizada por una sociedad en la que impera la ignorancia. El\ndiscrimen est\u00e1 presente en todos los procesos que involucran la poblaci\u00f3n femenina\nen los espacios de confinamiento. <\/p>\n\n\n\n<p>Cuando las mujeres\ndelinquen, son acusadas en el proceso judicial y se manifiesta inmediatamente\nla desigualdad por raz\u00f3n de g\u00e9nero. Cuando es sometida al proceso, no solo es\njuzgada por el delito cometido; tambi\u00e9n es juzgada por el mero hecho de ser\nmujer y por haber faltado a su rol de madre, esposa y ama de casa. Esto, seg\u00fan\nlas reglas de una sociedad patriarcal.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez sentenciadas y\nen la c\u00e1rcel, se enfrentan al sistema de \u201crehabilitaci\u00f3n\u201d, donde no son reconocidos\nsus derechos humanos, obviando que la entrada a prisi\u00f3n es solo una pena\nprivativa de libertad por un mandato judicial. La sentencia se traduce en una\nsupresi\u00f3n de muchas otras facultades que se supone que cobijen y a las que\ntengan acceso las confinadas. <\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan la Carta de Derechos de Puerto Rico, \u201c[l]a dignidad del ser humano es inviolable\u201d.[efn_note]CONST. PR art. II \u00a7 1.[\/efn_note] Sin embargo, la dignidad de cada confinada es violada perpetuamente. Una de las mejores muestras de esto es el proceso rutinario de \u201cseguridad\u201d en el que la confinada es sometida a un registro obligatorio al desnudo, lo que resulta vergonzoso y humillante. Lo que se supone que sea la intimidad y el templo sagrado de cada mujer es observado minuciosamente por una persona totalmente desconocida. El proceso intentar\u00e1 asegurar un protocolo, pero olvida por completo la dignidad. <\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, y como\nparte de otro protocolo, tambi\u00e9n de seguridad, se establece visitar por cristales,\nlo que aleja el cari\u00f1o de las familias, de los hijos de las mujeres privadas de\nlibertad que no dejan de ser madres, hermanas e hijas independientemente del\ndelito que puedan haber cometido, y haciendo del momento en el que se supone\nque sea de amor, fortalecimiento y apoyo, el m\u00e1s fr\u00edvolo e insensible. Esto ha\ncausado y seguir\u00e1 causando da\u00f1os irreversibles a cada persona sometida a tan\ncruel proceso. En algunos casos, y del cual soy ejemplo, pues tuve mi \u00fanico\nhijo en este confinamiento, las mujeres confinadas son separadas de sus hijos\nde inmediato al momento de nacer. El lazo especial, m\u00edstico y \u00fanico entre madre\ne hijo se rompe violentamente. La total imposibilidad de cumplir con su faceta\nde madres es una circunstancia normal en la vida de las mujeres encarceladas.\nEl sistema penal no cuenta con programas cuyos criterios para recibir\nbeneficios no sean a base de las sentencias de las mujeres que se convierten en\nmadres en los espacios de confinamiento. \u00a1Es inhumano que una madre no pueda\nacoger en su seno a su hijo reci\u00e9n parido! \u00bfQu\u00e9 mejor motivaci\u00f3n puede haber\npara rehabilitarse y desear reincorporarse a la sociedad? Se olvida el sistema\nde que, m\u00e1s all\u00e1 de ser confinadas somos seres humanos sensibles y que una\nsentencia no tiene el poder de cambiar la condici\u00f3n humana por una rob\u00f3tica. <\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, cada\nciudadano, cada mujer tiene derecho a la educaci\u00f3n. Sin embargo, el sistema\npenitenciario de Puerto Rico no reconoce la educaci\u00f3n como un derecho sino como\nun privilegio. En ese campo de la educaci\u00f3n, las mujeres confinadas se\nencuentran en una evidente desventaja pues siempre han estado asignadas a\ntrabajos dirigidos a la cocina, panader\u00eda, mantenimiento y artesan\u00edas;\nhabilidades poco rentables que no les ayudan a subsistir cuando se reincorporan\nen la sociedad. Las necesidades de las mujeres encarceladas son\nsignificativamente diferentes a la de los hombres encarcelados, a favor de\nquienes se han creado e implementado las instituciones, programas y pol\u00edticas\nexistentes. <\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de los\nconfinados, le han dado prioridad a la educaci\u00f3n acad\u00e9mica. Hace muchos a\u00f1os\nlos estudios universitarios comenzaron en las c\u00e1rceles para varones, iniciados\npor el padre Fernando Pic\u00f3. \u00bfPorqu\u00e9 no se les reconoce a las f\u00e9minas el acceso\na las mismas oportunidades? No fue hasta muy poco tiempo que le brindaron la\noportunidad de comenzar su preparaci\u00f3n acad\u00e9mica a un grupo muy reducido de\nmujeres, quedando en evidencia el discrimen por g\u00e9nero.<\/p>\n\n\n\n<p>Este trato desigual\ntambi\u00e9n se manifiesta contra la mujer por el mero hecho de haber cruzado las\npuertas de la c\u00e1rcel con un denominador com\u00fan: un expediente criminal que no\nles permite la reincorporaci\u00f3n a un trabajo que les ayude a tener una buena\ncalidad de vida. \u00bfQu\u00e9 queda entonces? La reincidencia o la dependencia de\nalgunas posibles ayudas del gobierno. <\/p>\n\n\n\n<p>El sistema penitenciario\nen Puerto Rico ha fracasado. Las prisiones son estructuras de violencia y\nmecanismos de castigo vestidas de una falsa intenci\u00f3n rehabilitadora. Las\nprisiones no cumplen con su finalidad educativa, de transmisi\u00f3n de valores,\nrespeto y de reinserci\u00f3n. Juegan un papel punitivo y destructor de la persona,\ntanto f\u00edsico como psicol\u00f3gico. <\/p>\n\n\n\n<p>Tristemente, la\nresponsabilidad vuela y no recae en quienes deben cambiar su visi\u00f3n, su\ncompromiso y su quehacer con el principio sagrado de rehabilitar. Mientras\ntanto, se desgarran en dolor las voces silenciadas de las que siguen siendo\nhumanas, \u00a1humanas!: las confinadas. <br><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\">*<\/a> Estudiante confinada en el Complejo de Rehabilitaci\u00f3n de Bayam\u00f3n y participante del proyecto piloto de educaci\u00f3n universitaria en el sistema penitenciario de Puerto Rico.<\/p>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>COMENTARIO Por: Omayra Torres S\u00e1nchez* Desde el silencio casi obligatorio, vivo muy de cerca el sistema \u201crehabilitador\u201d. La mujer nace libre, pero es estigmatizada por una sociedad en la que impera la ignorancia. El discrimen est\u00e1 presente en todos los procesos que involucran la poblaci\u00f3n femenina en los espacios de confinamiento. Cuando las mujeres delinquen,<\/p>\n<div class=\"read-more\"><a href=\"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/2019\/03\/28\/mujeres-confinadas-un-silencio-que-grita\/\" title=\"Read More\">Read More<\/a><\/div>\n","protected":false},"author":22,"featured_media":1376,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":{"0":"post-1856","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-comentarios"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1856","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/users\/22"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1856"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1856\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1376"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1856"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1856"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1856"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}