{"id":2295,"date":"2020-07-09T11:04:24","date_gmt":"2020-07-09T15:04:24","guid":{"rendered":"http:\/\/revistajuridica.uprrp.edu\/inrev\/?p=2295"},"modified":"2020-07-09T11:04:24","modified_gmt":"2020-07-09T15:04:24","slug":"consentimiento-sexual-en-las-relaciones-de-pareja-a-la-luz-de-la-ley-54-hasta-donde-tiramos-la-raya","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/2020\/07\/09\/consentimiento-sexual-en-las-relaciones-de-pareja-a-la-luz-de-la-ley-54-hasta-donde-tiramos-la-raya\/","title":{"rendered":"Consentimiento sexual en las relaciones de pareja a la luz de la Ley 54: \u00bfHasta d\u00f3nde tiramos la raya?"},"content":{"rendered":"\n\t\t\t\t\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>ART\u00cdCULO<\/strong>*<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\"><strong>Por: Mildred M. Mel\u00e9ndez Otero<\/strong>*<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote alignright\"><blockquote><p><em>\u201cTo a woman the definition of rape is fairly simple. A sexual invasion of the body&nbsp;by force, an incursion into the private, personal inner space without consent\u2014in short, an internal assault from one of several avenues and by one of several methods\u2014constitutes a deliberate violation of emotional, physical and rational integrity<\/em> <em>and is a hostile, degrading act of violence that deserves the name of rape<\/em>&#8220;.[efn_note]SUSAN BROWNMILLER, AGAINST OUR WILL: MEN, WOMEN AND RAPE 376 (1975). [\/efn_note]<cite> \u2014 Susan Brownmiller<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En la cultura popular, sea en programas de televisi\u00f3n como comedias o melodramas, o en pel\u00edculas y teatro, se trae a colaci\u00f3n la t\u00edpica escena de un hombre que desea tener intimidad sexual y la mujer finge tener dolor de cabeza para evitar este encuentro. Usualmente, se utiliza como una muletilla para denotar el hast\u00edo de la mujer en la relaci\u00f3n conyugal o, en el caso del melodrama, alude a un amor prohibido por otro hombre. Ahora bien, la realidad dista mucho de lo c\u00f3mico o lo rom\u00e1ntico representado en la cultura popular.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es complejo explorar las distintas demarcaciones del consentimiento en una relaci\u00f3n de pareja. En primer lugar, porque socialmente se le predispone a la mujer que debe estar siempre dispuesta a la relaci\u00f3n sexual con el hombre porque es su pareja y se supone que&nbsp;<em>quiera<\/em>. En segundo lugar, porque en la imposici\u00f3n de este par\u00e1metro recae el miedo subyacente a:&nbsp;<em>si no lo hago, se ir\u00e1 con otra<\/em>. Finalmente, en el peor de los casos, piensan:&nbsp;<em>si no lo hago, se va a enojar conmigo o me va a pegar<\/em>. Es en estos escenarios en donde la noci\u00f3n del consentimiento juega un rol importante. Por tal raz\u00f3n, el prop\u00f3sito de este escrito es explorar el rol del&nbsp;<em>consentimiento&nbsp;<\/em>dentro de la&nbsp;<em>Ley para la prevenci\u00f3n e intervenci\u00f3n con la violencia dom\u00e9stica<\/em>&nbsp;(en adelante, \u201cLey 54\u201d),[efn_note]Ley&nbsp;para la prevenci\u00f3n e intervenci\u00f3n con la violencia dom\u00e9stica, Ley N\u00fam. 54 de 15 de agosto de 1989, 8 LPRA \u00a7\u00a7 601-664 (2014 &amp; Supl. 2018). [\/efn_note]&nbsp;sus distintas acepciones dentro de la relaci\u00f3n de pareja, y c\u00f3mo delimitar cuando la coerci\u00f3n o presi\u00f3n conlleva a que ocurra el delito de violaci\u00f3n dentro del matrimonio o en la relaci\u00f3n de pareja.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>I.\u00a0La manifestaci\u00f3n de la violencia sexual en las relaciones de pareja<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tal y como se\u00f1ala el&nbsp;<em>Estudio integral de la violencia de g\u00e9nero: un an\u00e1lisis te\u00f3rico-pr\u00e1ctico desde el derecho y las ciencias sociales,<\/em>&nbsp;\u201c[e]l \u00e1mbito afectivo-familiar es un espacio especialmente proclive a la violencia machista, [porque]pertenece a la esfera de lo privado, ajeno a la intervenci\u00f3n de lo p\u00fablico\u201d.[efn_note]MAR\u00cdA MART\u00cdN S\u00c1NCHEZ ET AL., ESTUDIO INTEGRAL DE LA VIOLENCIA DE G\u00c9NERO: UN AN\u00c1LISIS TE\u00d3RICO-PR\u00c1CTICO DESDE EL DERECHO Y LAS CIENCIAS SOCIALES&nbsp;84 (2018). [\/efn_note]&nbsp;La violencia sufrida por la mujer es, seg\u00fan lo establece este texto, como una violencia \u201cespec\u00edfica en la que subyace el esp\u00edritu de dominaci\u00f3n machista sobre ella, \u2018propiedad\u2019 del marido . . .\u201d.[efn_note]<em>Id.<\/em>&nbsp;en la p\u00e1g. 85. [\/efn_note]&nbsp;El estudio tambi\u00e9n destaca el maltrato sexual dentro de lo que se reconoce como violencia dom\u00e9stica: \u201cen muchas ocasiones nos encontramos con mujeres que, negando el haber sido obligadas a mantener relaciones sexuales, relatan su desagrado ante la necesidad de someterse a pr\u00e1cticas sexuales que les resultan degradantes o no deseadas\u201d.[efn_note]<em>Id.<\/em>&nbsp;en la p\u00e1g.633. [\/efn_note]&nbsp;Adem\u00e1s, es menester notar que existe:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>&nbsp;[U]na alta prevalencia ante una importante dificultad en estas mujeres a la hora de discriminar si realmente han sido sometidas por la fuerza a mantener este tipo de relaciones, dado que en multitud de ocasiones se encuentran inmersas en una din\u00e1mica de victimizaci\u00f3n de larga evoluci\u00f3n que les lleva a someterse, sin negarse, a los deseos del victimario, por temor a las consecuencias para su integridad o, en ocasiones, la de sus hijos.[efn_note]<em>Id.<\/em> [\/efn_note]<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Estas v\u00edctimas de violencia dom\u00e9stica o sexual \u201csufren en silencio porque \u2018est\u00e1n&nbsp;acostumbradas al sistema patriarcal en el cual el hombre hist\u00f3ricamente ha tenido permiso moral para controlar a su esposa\u2019\u201d.[efn_note]RUTH E. ORTEGA-V\u00c9LEZ,&nbsp;SOBRE&#8230; VIOLENCIA DOM\u00c9STICA&nbsp;30 (2005) (<em>citando a<\/em>&nbsp;las sic\u00f3logas Mercedes R. Alvarado &amp; Gloria Mock-Montes en el art\u00edculo de Jocelyn Annette G\u00e9liga,&nbsp;<em>Violencia contra la mujer<\/em>, DI\u00c1LOGO, agosto 1988, en la p\u00e1g. 15, https:\/\/issuu.com\/coleccionpuertorriquena\/docs\/dialogo_agosto_1998).&nbsp; [\/efn_note]&nbsp;Es decir, estas llevan siendo v\u00edctimas de maltrato de forma consistente y consecuente, sea violencia emocional, f\u00edsica o sicol\u00f3gica, por lo que pueden llegar a desconocer cu\u00e1ndo inici\u00f3 la violencia sexual.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>II.\u00a0\u00a0C\u00f3mo se enmarca el consentimiento dentro de la violencia dom\u00e9stica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A trav\u00e9s de la historia, el crimen de violaci\u00f3n o agresi\u00f3n sexual se insertaba como un delito contra la propiedad.[efn_note]BROWNMILLER,&nbsp;<em>supra<\/em>&nbsp;nota&nbsp;1, en la p\u00e1gs. 16-30. [\/efn_note]&nbsp;Un hombre ajeno tomaba a la mujer de otro; si esta era una mujer virtuosa, luchar\u00eda hasta la muerte, pero si permanec\u00eda pac\u00edfica, se consideraba igual de culpable que su violador.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Como explica Susan Brownmiller<em>&nbsp;<\/em>en<em>&nbsp;<\/em>el libro<em>&nbsp;Against Our Will: Men, Women and Rape<\/em>, al momento de su publicaci\u00f3n en la d\u00e9cada de los setenta,\u201c[r]ape, as the current law defines it, is the forcible perpetration of an act of sexual intercourse on the body of a woman<em>&nbsp;not one&#8217;s wife<\/em>\u201d.[efn_note]<em>Id.<\/em>&nbsp;en la p\u00e1g. 380. (En varias jurisdicciones, al igual que en la nuestra, el delito de agresi\u00f3n sexual est\u00e1 incluido como uno de los elementos de la violencia dom\u00e9stica). [\/efn_note]<em>&nbsp;<\/em>Ello implicaba que, moral, cultural y socialmente no era posible que un hombre pudiera cometer el delito de violaci\u00f3n o agresi\u00f3n contra su esposa por falta del consentimiento de esta.<em>&nbsp;<\/em>Adem\u00e1s,<em>&nbsp;<\/em>se\u00f1ala que: \u201cThe exemption from rape prosecutions granted to husbands who force their wives into acts of sexual union by physical means is as ancient as the original definition of criminal rape, which was synonymous with that quaint phrase of Biblical origin, \u00b4unlawful carnal knowledge\u2019\u201d.[efn_note]<em>Id.<\/em> [\/efn_note]&nbsp;No obstante,&nbsp;en Puerto Rico, tras la lucha de los grupos feministas,[efn_note]Para conocer m\u00e1s sobre el trasfondo de la lucha para lograr tener una ley que criminalizara la violencia contra la mujer en el matrimonio, v\u00e9ase Xiomara Torres Rivera &amp; Yelitza Rosario Ramos,&nbsp;<em>La ley que ha salvado la vida de miles de mujeres cumple 30 a\u00f1os<\/em>, TODAS, (8 de agosto de 2019),&nbsp;https:\/\/www.todaspr.com\/la-ley-que-ha-salvado-la-vida-de-miles-de-mujeres-cumple-30-anos\/. [\/efn_note]&nbsp;se logr\u00f3 rebasar esta noci\u00f3n poco escrupulosa e incluir la agresi\u00f3n sexual dentro de las vejaciones sufridas por una v\u00edctima de violencia dom\u00e9stica subyugada a esa din\u00e1mica de poder y control. De tal forma, la Ley 54 define la&nbsp;violencia dom\u00e9stica en el art\u00edculo 1.3 (p) como:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>[U]n patr\u00f3n de conducta constante de empleo de fuerza f\u00edsica o violencia psicol\u00f3gica, intimidaci\u00f3n o persecuci\u00f3n contra una persona por parte de su c\u00f3nyuge, ex c\u00f3nyuge, una persona con quien cohabita o haya cohabitado, con quien sostiene o haya sostenido una relaci\u00f3n consensual o una persona con quien se haya procreado una hija o un hijo, independientemente del sexo, estado civil, orientaci\u00f3n sexual, identidad de g\u00e9nero o estatus migratorio de cualquiera de las personas involucradas en la relaci\u00f3n, para causarle da\u00f1o f\u00edsico a su persona, sus bienes o a la persona de otro o para causarle grave da\u00f1o emocional.[efn_note]Ley&nbsp;para la prevenci\u00f3n e intervenci\u00f3n con la violencia dom\u00e9stica, Ley N\u00fam. 54 de 15 de agosto de 1989, 8 LPRA \u00a7 602 (2014 &amp; Supl. 2018). [\/efn_note]<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Cuando se habla de violaci\u00f3n, abuso o agresi\u00f3n sexual, en muchas ocasiones las jurisdicciones definen los t\u00e9rminos de forma diferente. En nuestra jurisdicci\u00f3n es en el art\u00edculo 3.5 de la Ley 54, donde se establece lo concerniente a la&nbsp;<em>agresi\u00f3n sexual conyugal<\/em>.[efn_note]<em>Id.<\/em>&nbsp;\u00a7 635.&nbsp; [\/efn_note]&nbsp;En este art\u00edculo se explica cu\u00e1ndo es que ocurre una agresi\u00f3n sexual conyugal:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>(a) Si se ha compelido a incurrir en relaci\u00f3n sexual mediante el empleo de fuerza, violencia, intimidaci\u00f3n o amenaza de grave e inmediato da\u00f1o corporal; o&nbsp;(b) si se ha anulado o disminuido sustancialmente, sin su conocimiento o sin su&nbsp;<em>consentimiento<\/em>,&nbsp;<em>su capacidad de consentir<\/em>,<em>&nbsp;<\/em>a trav\u00e9s de medios hipn\u00f3ticos, narc\u00f3ticos, deprimentes o estimulantes o sustancias o medios similares; o (c)&nbsp;si por enfermedad o incapacidad mental, temporal o permanente, la v\u00edctima est\u00e1 incapacitada para comprender la naturaleza del acto en el momento de su realizaci\u00f3n; o&nbsp;(d)&nbsp;si se le obliga o induce mediante maltrato, violencia f\u00edsica o psicol\u00f3gica a participar o involucrarse en una relaci\u00f3n sexual no deseada con terceras personas.[efn_note]<em>Id.<\/em>&nbsp;(\u00e9nfasis suplido). [\/efn_note]<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Este es el \u00fanico art\u00edculo en la Ley 54 que hace menci\u00f3n sobre el aspecto del&nbsp;<em>consentimiento<\/em>, sin embargo, carece de definici\u00f3n. Actualmente, el Estado a trav\u00e9s de su pol\u00edtica p\u00fablica no ha definido el t\u00e9rmino&nbsp;<em>consentimiento<\/em>&nbsp;y lo que esto implica. Por ello, para prop\u00f3sitos de este escrito, utilizar\u00e9 la definici\u00f3n de consentimiento que ofrece la organizaci\u00f3n&nbsp;<em>Planned Parenthood<\/em>, la cual denomina la ausencia de este como el factor principal para denominar el delito de agresi\u00f3n sexual.[efn_note]Planned Parenthood<em>, Consentimiento sexual<\/em>, PLANNED PARENTHOOD (2020)<em>,&nbsp;<\/em>https:\/\/www.plannedparenthood.org\/es\/temas-de-salud\/relaciones\/consentimiento-sexual. [\/efn_note]&nbsp;Es decir, que la falta de consentimiento para tener sexo, o si alguien fuerza a la v\u00edctima a tener una conducta sexual no deseada se considera una agresi\u00f3n sexual.[efn_note]Planned Parenthood,&nbsp;<em>Agresi\u00f3n sexual, abuso y violaci\u00f3n,<\/em>&nbsp;PLANNED PARENTHOOD (2020), https:\/\/www.plannedparenthood.org\/es\/temas-de-salud\/para-adolescentes\/bullying-seguridad-y-privacidad\/agresion-sexual-abuso-y-violacion. [\/efn_note]&nbsp;Por tal raz\u00f3n, define la agresi\u00f3n sexual o abuso como un \u201ccontacto sexual no deseado. Sucede cuando alguien usa su fuerza o presi\u00f3n (sea f\u00edsica o emocional) para que hagas alguna cosa de tipo sexual\u201d.[efn_note]<em>Id.<\/em> [\/efn_note]&nbsp;A su vez, define la violaci\u00f3n como el acto en el que \u201calguien te fuerza o presiona para que tengas sexo\u201d.[efn_note]<em>Id. <\/em>[\/efn_note]&nbsp;Estas definiciones permitir\u00e1n entrar de lleno en el an\u00e1lisis de las implicaciones del consentimiento.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>III.<\/strong> <strong>Hablemos de consentimiento<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>A. Definici\u00f3n de consentimiento<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Tras la aparici\u00f3n del movimiento&nbsp;<em>Me too o #MeToo,<\/em>&nbsp;se comenz\u00f3 a tener una discusi\u00f3n activa sobre cu\u00e1l debe ser el concepto ideal del consentimiento.[efn_note]<em>Me Too<\/em>&nbsp;es un movimiento fundado por la defensora de derechos civiles, Tarana Burke, en el 2006 para ayudar a sobrevivientes de violencia sexual y concientizar sobre la impunidad de los atacantes.&nbsp;<em>V\u00e9ase<\/em>&nbsp;Aisha Harris,&nbsp;<em>She Founded Me Too. Now She Wants to Move Past the Trauma,&nbsp;<\/em>N. Y. TIMES, (Oct. 15, 2018), https:\/\/www.nytimes.com\/2018\/10\/15\/arts\/tarana-burke-metoo-anniversary.html.[\/efn_note]&nbsp;Seg\u00fan&nbsp;<em>Planned Parenthood<\/em>, el consentimiento ocurre cuando una persona est\u00e1 \u201cactivamente de acuerdo con realizar actividades de \u00edndole sexual con [otra]persona\u201d.[efn_note]Planned Parenthood<em>, Consentimiento sexual<\/em>, PLANNED PARENTHOOD (2020)<em>,&nbsp;<\/em>https:\/\/www.plannedparenthood.org\/es\/temas-de-salud\/relaciones\/consentimiento-sexual. [\/efn_note]&nbsp;Dicha organizaci\u00f3n caracteriza el consentimiento de la siguiente manera:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>a.&nbsp;<em>Se da libremente<\/em>. Consentir es una opci\u00f3n que tomas sin presi\u00f3n, sin manipulaci\u00f3n o sin la influencia de las drogas o el alcohol.<\/p><p>b.&nbsp;<em>Es entusiasta<\/em>. Cuando se trata de sexo, debes hacer las cosas que [deseas]hacer, no lo que se espera que hagas.<\/p><p>c.&nbsp;<em>Es espec\u00edfico<\/em>. Decir que s\u00ed a algo (como ir a besarse al dormitorio) no significa que aceptes hacer otras cosas (como tener relaciones sexuales).<\/p><p>d.&nbsp;<em>Se brinda estando informado<\/em>. Solo puedes consentir algo si tienes toda la informaci\u00f3n al respecto. Por ejemplo, si alguien dice que usar\u00e1 un cond\u00f3n y luego no lo hace, no hubo consentimiento total.<\/p><p>e.&nbsp;<em>Es reversible<\/em>. Todos pueden cambiar de parecer sobre lo que desean hacer, en cualquier momento. Incluso si ya lo hicieron antes y ambos est\u00e1n desnudos en la cama.[efn_note]<em>Id.<\/em> [\/efn_note]<\/blockquote>\n\n\n\n<p>No obstante, el consentimiento en el matrimonio ha sido evaluado de forma diferente, seg\u00fan lo destaca Brownmiller: \u201cThe concept of consent rears its formidable head in the much debated laws of statutory rape, but here consent is construed in the opposite sense\u2014not as something that cannot be retracted, as in marriage, but as something that cannot be given\u201d.[efn_note]BROWNMILLER,&nbsp;<em>supra<\/em>&nbsp;nota 1, en la p\u00e1g. 382.&nbsp; [\/efn_note]&nbsp;Evoca el imaginario construido alrededor del deber inalienable de la esposa de satisfacer el deseo sexual del hombre, sin ella poder considerar sus propios deseos o necesidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante esto, en el acercamiento al t\u00e9rmino&nbsp;<em>consentimiento,&nbsp;<\/em>contemplo cuatro posibles variantes:&nbsp;(1) consentimiento afirmativo; (2) consentimiento viciado; (3) sumisi\u00f3n pasiva; y (4) consentimiento entusiasta.[efn_note]Para usar estas variantes me baso en las lecturas de los profesores Schulhofer, Brownmiller, Miranda-Miller y las lecturas realizadas en el curso&nbsp;<em>Autonom\u00eda Sexual, Derecho Penal y Cambio Social<\/em>&nbsp;del profesor Luis E. Chiesa. [\/efn_note]&nbsp;El&nbsp;<em>consentimiento afirmativo<\/em>&nbsp;trae consigo su propio bagaje de reproches. Para muchas personas un&nbsp;<em>s\u00ed<\/em>, no necesariamente es un&nbsp;<em>s\u00ed<\/em>, porque ese&nbsp;<em>s\u00ed<\/em>&nbsp;puede estar imbuido de miedos, inseguridades o concepciones culturales conservadoras.&nbsp;Aunque para Stephen J. Schulhofer, este deber\u00eda ser el est\u00e1ndar, y su razonamiento es: \u201cThis standard simply says that people do not want to be sexually penetrated unless and until they indicate (by words or actual conduct) that they do\u201d.[efn_note]Stephen J. Schulhofer,&nbsp;<em>Reforming the Law of Rape<\/em>, 35&nbsp;LAW &amp; INEQ. REV.&nbsp;335, 345 (2017). [\/efn_note]\n\n\n\n<p>De igual forma, existe el elemento del&nbsp;<em>consentimiento viciado<\/em>, el cual se concreta cuando, mediante enga\u00f1o se busca mantener el acto sexual. Por otra parte, se considera la&nbsp;<em>sumisi\u00f3n pasiva<\/em>&nbsp;como aquella que permite ampliar el rango de situaciones en las que la v\u00edctima adopta una postura pasiva para evitar un da\u00f1o mayor o la p\u00e9rdida de la vida. La sumisi\u00f3n pasiva queda ejemplificada en casos como el de&nbsp;<em>la Manada<\/em>.[efn_note]Caso visto en Espa\u00f1a, en el que un grupo de cinco hombres violaron a una joven de 18 a\u00f1os en un portal durante las fiestas de San Ferm\u00edn en Pamplona, en el a\u00f1o 2016. A los acusados se les pen\u00f3 a nueve a\u00f1os de c\u00e1rcel por abuso sexual continuado; el Tribunal no lo interpret\u00f3 como un delito de violaci\u00f3n, porque no hubo a su entender violencia ni intimidaci\u00f3n. Tras ello fueron excarcelados, pero&nbsp;los cinco condenados (Jos\u00e9 \u00c1ngel Prenda, Alfonso Jes\u00fas Cabezuelo, \u00c1ngel Boza, Antonio Manuel Guerrero y Jes\u00fas Escudero) est\u00e1n en prisi\u00f3n desde el 21 de junio de 2019, cuando el Tribunal Supremo espa\u00f1ol revoc\u00f3 la sentencia de la Audiencia Provincial y el Tribunal Superior de Justicia de Pamplona. El pasado 4 de junio de 2020 fueron condenados por la Audiencia Provincial Navarra por otra violaci\u00f3n ocurrida en Pozoblanco, Espa\u00f1a tambi\u00e9n en el 2016. De igual forma, un hombre, ajeno a La Manada, fue condenado por difundir la imagen del rostro de la v\u00edctima de Pamplona en Twitter. Para conocer m\u00e1s detalles sobre este caso, v\u00e9ase<em>&nbsp;Caso La Manada<\/em>,&nbsp;EL PA\u00cdS,&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/caso-la-manada\/\">https:\/\/elpais.com\/noticias\/caso-la-manada\/<\/a>&nbsp;(\u00faltima visita 11 de junio de 2020). [\/efn_note]&nbsp;Finalmente, el&nbsp;<em>consentimiento entusiasta<\/em>&nbsp;es lo que la terapista sexual, Vanessa Marin explica como: \u201cYou\u2019re not just agreeing to do it because you feel pressured to in some way; you\u2019re genuinely excited. People are becoming more aware that enthusiastic consent is an essential part of a happy and healthy sex life\u201d.[efn_note]Vanessa Marin,&nbsp;<em>How To Ask for Enthusiastic Consent<\/em>, LIFE HACKER&nbsp;(Apr.&nbsp;23,&nbsp;2019, 11:oo AM),&nbsp;https:\/\/lifehacker.com\/how-to-ask-for-enthusiastic-consent-1834048510. [\/efn_note]&nbsp;Idealmente, este deber\u00eda ser el tipo de consentimiento que las parejas busquen.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>B. Falta de consentimiento<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Dentro del ordenamiento jur\u00eddico vigente hay ciertas colusiones en cuanto a la tipicidad del delito, si lo fu\u00e9ramos a enmarcar solo en la ausencia de consentimiento. En el art\u00edculo&nbsp;<em>El (limitado) rol de la falta de consentimiento en el delito de agresi\u00f3n sexual,&nbsp;<\/em>el profesor Oscar Miranda-Miller explica:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La doctrina de error de tipo, seg\u00fan incorporada en el Derecho Penal puertorrique\u00f1o, proviene de la tradici\u00f3n jur\u00eddica civil continental. Se habla de error&nbsp;<em>de tipo&nbsp;<\/em>porque cualquier desconocimiento o error sobre la existencia de alguno de los elementos del delito repercute en la&nbsp;<em>tipicidad&nbsp;<\/em>de la conducta de la persona acusada, en la medida en que niega el elemento subjetivo del delito (de ordinario, la intenci\u00f3n).&nbsp;En otras palabras, no puede afirmarse que act\u00faa con intenci\u00f3n quien, debido a un error de tipo, desconoce que su conducta satisface los elementos de un delito. La persona que act\u00faa bajo un error de tipo conoce lo que est\u00e1 prohibido, pero no comprende o no se da cuenta de que est\u00e1 incurriendo en esa conducta.[efn_note]Oscar E. Miranda Miller,&nbsp;<em>El (limitado) rol de la falta de consentimiento en el delito de agresi\u00f3n sexual,<\/em>&nbsp;84 REV. JUR. UPR 413, 435-36 (2015). [\/efn_note]<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Entonces, \u00bfc\u00f3mo se puede delimitar el consentimiento en la conducta sexual de una relaci\u00f3n de pareja, cuando, lamentablemente, las personas no son capaces de identificar el consentimiento o la ausencia de este? El profesor Miranda-Miller se\u00f1ala que \u201cconforme al entendido tradicional, aunque una persona diga que no quiere tener relaciones sexuales, eso sin m\u00e1s no basta para que otra persona cometa el delito de&nbsp;<em>rape&nbsp;<\/em>al penetrarla sexualmente\u201d.[efn_note]<em>Id.<\/em>&nbsp;en la p\u00e1g. 414. [\/efn_note]&nbsp;Cabe se\u00f1alar que a lo largo de su escrito el profesor utiliza el t\u00e9rmino&nbsp;<em>rape<\/em>, porque analiza el delito desde la perspectiva hist\u00f3rica y segundo,\u201c[e]n una gran cantidad de las jurisdicciones de los Estados Unidos (quiz\u00e1s la mayor\u00eda, e incluyendo a Puerto Rico), una penetraci\u00f3n sexual no constituye el delito de&nbsp;<em>rape&nbsp;<\/em>\u2014o su equivalente funcional\u2014 a menos que medie el empleo de&nbsp;<em>fuerza&nbsp;<\/em>o&nbsp;<em>amenaza\u201d<\/em>.[efn_note]<em>Id.<\/em> [\/efn_note]\n\n\n\n<p>Ante este panorama jur\u00eddico, deseo se\u00f1alar que, aunque la definici\u00f3n del t\u00e9rmino&nbsp;<em>rape&nbsp;<\/em>en espa\u00f1ol es violaci\u00f3n e implica el uso de la violencia, soy partidaria de enmendar la definici\u00f3n dada por Brownmiller,&nbsp;utilizada como ep\u00edgrafe en este escrito. Para esta definici\u00f3n, enfatizo en el elemento de&nbsp;<em>invasi\u00f3n sexual del cuerpo<\/em>&nbsp;sin que se haya dado un consentimiento entusiasta, o sin que medie violencia o fuerza, \u201cun asalto interno desde una de varias v\u00edas y por uno de varios m\u00e9todos [que]constituye una violaci\u00f3n deliberada de la integridad emocional, f\u00edsica y racional\u201d.[efn_note]BROWNMILLER,&nbsp;<em>supra<\/em>&nbsp;nota&nbsp;1&nbsp;(traducci\u00f3n suplida). [\/efn_note]&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>IV. El consentimiento en una relaci\u00f3n de pareja<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo delimitamos la existencia o no de la violaci\u00f3n dentro de la relaci\u00f3n de pareja, cuando no tenemos claro lo que es el consentimiento?&nbsp;Es escalofriante pensar que, si se aplican los rudimentos del consentimiento antes descritos, se implica que al menos la gran mayor\u00eda de las mujeres han sido v\u00edctimas de agresi\u00f3n sexual o violaci\u00f3n en diversas ocasiones por una o m\u00e1s parejas sexuales. Dentro de estas din\u00e1micas de poder, surge la coerci\u00f3n o presi\u00f3n que lleva a un supuesto&nbsp;<em>consentimiento afirmativo<\/em>&nbsp;y<em>&nbsp;<\/em>conduce a que acontezca el delito de violaci\u00f3n dentro del matrimonio o relaci\u00f3n de pareja. Bas\u00e1ndonos en el contexto ofrecido por el&nbsp;<em>Estudio integral de la violencia de g\u00e9nero: un an\u00e1lisis te\u00f3rico-pr\u00e1ctico desde el derecho y las ciencias sociales,<\/em>&nbsp;citado anteriormente,&nbsp;al no mediar fuerza, esto refleja una seria dificultad, para la v\u00edctima\/c\u00f3nyuge, para poder identificar si est\u00e1 siendo v\u00edctima de una agresi\u00f3n sexual dentro de la relaci\u00f3n conyugal o de pareja.[efn_note]Destacamos la nota al calce 72 del caso&nbsp;<em>Pueblo v. Flores Flores&nbsp;<\/em>en el que el Tribunal Supremo expone la novedad de incluir el delito de violaci\u00f3n dentro de la Ley N\u00fam. 54:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>El delito de agresi\u00f3n sexual conyugal tipificado en la Ley 54 fue innovador cuando \u00e9sta se aprob\u00f3 en 1989. Esto porque el&nbsp;<em>C\u00f3digo Penal vigente dispon\u00eda que el delito de violaci\u00f3n no se comet\u00eda contra la mujer \u201cpropia\u201d<\/em>, es decir, contra la esposa. Por lo tanto, la Ley de Violencia Dom\u00e9stica incorpor\u00f3 este elemento del delito. Sin embargo, en el Nuevo C\u00f3digo Penal de 2004 se incluy\u00f3 el delito de agresi\u00f3n sexual que puede cometerse tambi\u00e9n contra la esposa, e incluso, el esposo.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Pueblo v. Flores Flores,&nbsp;<em>181 DPR<\/em>&nbsp;225, 270 n.72 (2011) (\u00e9nfasis suplido).[\/efn_note]\n\n\n\n<p>En los casos de violencia dom\u00e9stica, la extensi\u00f3n de da\u00f1os en muchas ocasiones se analiza desde el contexto de&nbsp;<em>da\u00f1os continuados<\/em>. Espec\u00edficamente en el caso&nbsp;<em>Santiago v. R\u00edos Alonso<\/em>, el Tribunal Supremo expres\u00f3 que:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>[C]orrespondiente a las acciones donde cada acto de violencia, tanto f\u00edsico como emocional, forma parte de un patr\u00f3n, ambiente o ciclo de maltrato e intimidaci\u00f3n, el \u00faltimo incidente de maltrato, cuando la v\u00edctima rompe con el ciclo de maltrato y reconoce que ha sufrido un da\u00f1o cierto, es el que activa la causa de acci\u00f3n y, en consecuencia, constituye el momento a partir del cual puede ejecutarse.[efn_note]Santiago v. R\u00edos Alonso, 156 DPR 181, 184 (2002). [\/efn_note]<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Si bien dentro de la Ley N\u00fam. 54 no se requiere que sean actos frecuentes o c\u00edclicos para denunciar, en el caso&nbsp;<em>Santiago v. R\u00edos Alonso&nbsp;<\/em>el Tribunalexplica que:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>El maltrato en casos de violencia dom\u00e9stica se compone, de ordinario,&nbsp;<em>de un da\u00f1o encadenado y c\u00edclico que forma un patr\u00f3n de conducta<\/em>. En otras palabras,&nbsp;<em>y por<\/em>&nbsp;<em>su propia naturaleza,<\/em>&nbsp;este tipo de reclamaci\u00f3n, esto es, da\u00f1os por el maltrato f\u00edsico y emocional durante una relaci\u00f3n consensual,&nbsp;<em>ordinariamente presenta una serie de actos que, en conjunto, producen el efecto da\u00f1ino motivo del resarcimiento invocado<\/em>. Es la consecuencia da\u00f1ina de dichos actos conjuntos por lo que la parte perjudicada pretende que se le compense.[efn_note]<em>Id<\/em>. en las p\u00e1gs.&nbsp;196-97. [\/efn_note]<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Esta incongruencia, entre la Ley 54 y la jurisprudencia deja la siguiente interrogante: \u00bfQu\u00e9 procede entonces en estos casos? Si se piensa en la prescindida pol\u00edtica p\u00fablica del Estado sobre la educaci\u00f3n con perspectiva de g\u00e9nero y la educaci\u00f3n sexual integral,[efn_note]MAR\u00cdA <em>V\u00e9ase<\/em>&nbsp;Loida Mart\u00ednez Ramos,&nbsp;<em>Una historia de las pol\u00edticas educativas relacionadas con g\u00e9nero en Puerto Rico,&nbsp;<\/em>46&nbsp;REV. PEDAGOG\u00cdA, 93-109, diciembre de 2013,&nbsp;<a href=\"https:\/\/revistas.upr.edu\/index.php\/educacion\/article\/view\/16417\/13953\">https:\/\/revistas.upr.edu\/index.php\/educacion\/article\/view\/16417\/13953<\/a>. [\/efn_note]&nbsp;\u00bfc\u00f3mo se logra que la posible v\u00edctima identifique cu\u00e1ndo han violado su consentimiento? Para atender esta situaci\u00f3n se debe hacer un acercamiento al concepto de igualdad para reconocer que la violaci\u00f3n, la agresi\u00f3n o el abuso sexual est\u00e1n intr\u00ednsecamente ligados a la desigualdad social y pol\u00edtica.[efn_note]Catherine A. MacKinnon,&nbsp;<em>A Sexual Approach to Sexual Assault<\/em>, 989&nbsp;ANN. N.Y. ACAD. SCI.&nbsp;265, 266 (2003). [\/efn_note]<sup> <\/sup>Como se\u00f1ala la profesora Esther Vicente, \u201c[l]a gran dificultad que confronta la adecuada implantaci\u00f3n de la Ley&nbsp;N\u00fam. 54&nbsp;y su pol\u00edtica p\u00fablica no es la falta de normas y disposiciones legales bien intencionadas, el obst\u00e1culo es la&nbsp;<em>resistencia al cambio de&nbsp;actitudes<\/em>&nbsp;que requiere\u201d.[efn_note]Esther Vicente<em>, Una ley mal tratada: el Tribunal Supremo del siglo 21 ante la violencia, las mujeres y el g\u00e9nero,<\/em>&nbsp;46 REV. JUR. UIPR 95, 104 (2012). (La autora hace referencia de forma directa a los informes anuales sobre el proceso de implantaci\u00f3n de la Ley 54, preparados por la Comisi\u00f3n para los Asuntos de la Mujer y por la Oficina de la Procuradora de las Mujeres desde 1990 hasta el a\u00f1o 2012, momento de publicaci\u00f3n del art\u00edculo). [\/efn_note]\n\n\n\n<p>En primer lugar, sugiero que el Estado adopte una definici\u00f3n oficial de lo que es el&nbsp;<em>consentimiento&nbsp;<\/em>dentro de la Ley N\u00fam. 54. Recomiendo la acepci\u00f3n del&nbsp;<em>consentimiento entusiasta<\/em>, que promueve adem\u00e1s una sexualidad positiva y una comunicaci\u00f3n constante entre los participantes de un acto sexual. Entiendo que en la medida en que se adopten unos par\u00e1metros en los que se comprenda que el consentimiento debe ser entusiasta y asertivo, y que, de la misma forma, este puede ser retirado en cualquier momento de la relaci\u00f3n sexual ayudar\u00e1 a promover un espacio seguro dentro de la intimidad conyugal o de pareja.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, se debe analizar qu\u00e9 tipo de acercamiento legal se har\u00e1 cuando se pueda identificar si el consentimiento fue viciado, afirmativo o de sumisi\u00f3n pasiva. Esto es esencial para poder delimitar el plan de acci\u00f3n para trabajar con la v\u00edctima y el victimario. Esta tarea no es sencilla, ya que, al no mediar el factor de la violencia, prescindimos del elemento m\u00e1s reconocido y aceptado dentro de la sociedad cuando ocurre un delito de violaci\u00f3n. Actualmente el delito es nombrado en el C\u00f3digo Penal de Puerto Rico como&nbsp;<em>agresi\u00f3n sexual&nbsp;<\/em>y desglosa los agravantes del delito desde circunstancias de menoridad, incapacidad, violencia y falta de consentimiento.[efn_note]El art\u00edculo 130 del C\u00f3digo Penal de Puerto Rico dispone: <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Ser\u00e1 sancionada con pena de reclusi\u00f3n por un t\u00e9rmino fijo de cincuenta (50) a\u00f1os, m\u00e1s la pena de restituci\u00f3n, salvo que la v\u00edctima renuncie a ello, toda persona que, a prop\u00f3sito, con conocimiento o temerariamente lleve a cabo, o que provoque que otra persona lleve a cabo, un acto orogenital o una penetraci\u00f3n sexual vaginal o anal ya sea \u00e9sta genital, digital, o instrumental, en cualquiera de las circunstancias que se exponen a continuaci\u00f3n:&nbsp;<\/p><p>(a) Si la v\u00edctima al momento del hecho no ha cumplido diecis\u00e9is (16) a\u00f1os de edad, salvo cuando la v\u00edctima es mayor de catorce (14) a\u00f1os y la diferencia de edad entre la v\u00edctima y el acusado es de cuatro (4) a\u00f1os o menos.&nbsp;<\/p><p>(b) Si por enfermedad o incapacidad mental, temporal o permanentemente, la v\u00edctima est\u00e1 incapacitada para comprender la naturaleza del acto en el momento de su relaci\u00f3n.&nbsp;<\/p><p>(c) Si la v\u00edctima fue compelida al acto mediante el empleo de fuerza f\u00edsica, violencia, intimidaci\u00f3n o amenaza de grave o inmediato da\u00f1o corporal.&nbsp;<\/p><p>(d) Si a la v\u00edctima se le ha anulado o disminuido sustancialmente, sin su conocimiento o sin su consentimiento, su capacidad de consentir a trav\u00e9s de medios hipn\u00f3ticos, narc\u00f3ticos, deprimentes o estimulantes o de sustancias o medios similares.&nbsp;<\/p><p>(e) Si a la v\u00edctima se le obliga o induce mediante maltrato, violencia f\u00edsica o psicol\u00f3gica a participar o involucrarse en una relaci\u00f3n sexual no deseada con terceras personas.&nbsp;<\/p><p>Ser\u00e1 sancionada con pena de reclusi\u00f3n por un t\u00e9rmino fijo de veinticinco (25) a\u00f1os, m\u00e1s la pena de restituci\u00f3n, salvo que la v\u00edctima renuncie a ello, toda persona que, a prop\u00f3sito, con conocimiento o temerariamente lleve a cabo, o que provoque que otra persona lleve a cabo, un acto orogenital o una penetraci\u00f3n sexual vaginal o anal ya sea \u00e9sta genital, digital, o instrumental, en cualquiera de las circunstancias que se exponen a continuaci\u00f3n:&nbsp;<\/p><p>(f) Si al tiempo de cometerse el acto, la v\u00edctima no tuviera conciencia de su naturaleza y esa circunstancia fuera conocida por el acusado.&nbsp;<\/p><p>(g) Si la v\u00edctima se somete al acto mediante enga\u00f1o, treta, simulaci\u00f3n u ocultaci\u00f3n en relaci\u00f3n a la identidad del acusado.&nbsp;<\/p><p>(h) Cuando la persona acusada se aprovecha de la confianza depositada en ella por la v\u00edctima mayor de diecis\u00e9is (16) a\u00f1os con la cual existe una relaci\u00f3n de superioridad por raz\u00f3n de tenerla bajo su custodia, tutela, educaci\u00f3n primaria, secundaria o especial tratamiento m\u00e9dico o psicoterap\u00e9utico, consejer\u00eda de cualquier \u00edndole, o por existir una relaci\u00f3n de liderazgo de creencia religiosa con la v\u00edctima o de cualquier otra \u00edndole con la v\u00edctima.&nbsp;<\/p><p>El Tribunal podr\u00e1 considerar en la imposici\u00f3n de la pena las siguientes circunstancias agravantes a la pena:&nbsp;<\/p><p>(1) se cometa en el hogar de la v\u00edctima, o en cualquier otro lugar donde \u00e9sta tenga una expectativa razonable de intimidad;&nbsp;<\/p><p>(2) resulte en un embarazo; o&nbsp;<\/p><p>(3) resulte en el contagio de alguna enfermedad ven\u00e9rea, siendo este hecho conocido por el autor.&nbsp;<\/p><p>(4) si la conducta tipificada en el inciso (c) de este Art\u00edculo se comete en contra de la persona de quien el autor es o ha sido c\u00f3nyuge o conviviente, o ha tenido o tiene relaciones de intimidad o noviazgo, o con la que tiene un hijo en com\u00fan.&nbsp;<\/p><p>Si la conducta tipificada en el inciso (a) se comete por un menor que no ha cumplido dieciocho (18) a\u00f1os de edad, ser\u00e1 sancionado con pena de reclusi\u00f3n por un t\u00e9rmino fijo de ocho (8) a\u00f1os, de ser procesado como adulto. Esta pena de reclusi\u00f3n no aplicar\u00e1 cuando la v\u00edctima sea mayor de catorce (14) a\u00f1os y la diferencia de edad entre la v\u00edctima y el acusado es de cuatro (4) a\u00f1os o menos, conforme se dispone en el inciso (a) de este Art\u00edculo.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>C\u00d3D. PEN. PR&nbsp;art. 130, 33 LPRA \u00a7 5191 (2010 &amp; Supl. 2018). [\/efn_note]\n\n\n\n<p>En tercer lugar, se debe realizar una revalorizaci\u00f3n de la postura del Estado de limitar la educaci\u00f3n sexual integral, reconociendo la perspectiva de g\u00e9nero, para que nuestros j\u00f3venes tengan acceso a informaci\u00f3n que no parta de la heteronormatividad, ni de la abstinencia y se ofrezca en un espacio seguro.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conclusi\u00f3n <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La&nbsp;<em>Ley para la prevenci\u00f3n e intervenci\u00f3n con la violencia dom\u00e9stica<\/em>&nbsp;se cre\u00f3 a partir de las luchas de agrupaciones feministas para que se reconociera el grave problema social que enfrentaba el Pa\u00eds, en lo que concierne a la violencia de g\u00e9nero. A pesar de la implementaci\u00f3n de esta Ley, la problem\u00e1tica contin\u00faa siendo un problema social y de salud p\u00fablica. Sin embargo, y considerando las m\u00faltiples enmiendas, falta discernir lo que implica el rol del&nbsp;<em>consentimiento&nbsp;<\/em>dentro de la Ley; c\u00f3mo se interpreta dentro del marco de la intimidad de la relaci\u00f3n de pareja, y c\u00f3mo delimitar cu\u00e1ndo la coerci\u00f3n o presi\u00f3n conlleva a que la v\u00edctima ofrezca un&nbsp;<em>consentimiento afirmativo<\/em>, que no refleja asertividad o entusiasmo.&nbsp;Seg\u00fan discutido previamente, la gran dificultad al definir si hubo o no agresi\u00f3n sexual se debe a que el concepto&nbsp;<em>de dar el consentimiento<\/em>&nbsp;se torna difuso cuando estamos en una relaci\u00f3n de pareja o por la continuidad del maltrato c\u00edclico en un caso de violencia dom\u00e9stica. Ello provoca que la v\u00edctima no logre discernir si se ha sometido voluntariamente a mantener relaciones sexuales. Adem\u00e1s, identificamos cuatro tipos de&nbsp;acercamientos al t\u00e9rmino del consentimiento: (1) el consentimiento afirmativo; (2) consentimiento viciado; (3) sumisi\u00f3n pasiva, y (4) consentimiento entusiasta. Este \u00faltimo es el modelo ideal para una relaci\u00f3n sexual saludable, en&nbsp;el que las partes tienen pleno uso de su autonom\u00eda corporal y la asertividad sexual necesaria para mantener una relaci\u00f3n consensual de respeto y afecto mutuo.&nbsp;Del mismo modo, enfatizamos la urgencia para&nbsp;que el Estado asuma una postura con respecto a lo que es el consentimiento, las protecciones y las medidas paliatorias para erradicar este mal, al menos empezando por las relaciones de pareja.&nbsp;<br><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\n\n\n\n<p>* A lo largo del texto, me referir\u00e9 al sexo femenino,&nbsp;<em>cis<\/em>, binario, pero no por ello desconozco los otros g\u00e9neros u otras relaciones de parejas posibles.<\/p>\n\n\n\n<p>** Estudiante de tercer a\u00f1o de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico y Directora del Volumen 89 de la Revista Jur\u00eddica de la Universidad de Puerto Rico. Posee un B.A. en Comunicaci\u00f3n con una concentraci\u00f3n menor en Lenguas Extranjeras y una M.A. en Creaci\u00f3n Literaria con especialidad en Narrativa, ambas de la Universidad del Sagrado Coraz\u00f3n. Trabaj\u00f3 como periodista independiente, promotora cultural y publicista.&nbsp;<\/p>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ART\u00cdCULO* Por: Mildred M. Mel\u00e9ndez Otero* \u201cTo a woman the definition of rape is fairly simple. A sexual invasion of the body&nbsp;by force, an incursion into the private, personal inner space without consent\u2014in short, an internal assault from one of several avenues and by one of several methods\u2014constitutes a deliberate violation of emotional, physical and<\/p>\n<div class=\"read-more\"><a href=\"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/2020\/07\/09\/consentimiento-sexual-en-las-relaciones-de-pareja-a-la-luz-de-la-ley-54-hasta-donde-tiramos-la-raya\/\" title=\"Read More\">Read More<\/a><\/div>\n","protected":false},"author":23,"featured_media":2331,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7,1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-2295","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-articulos","8":"category-uncategorized"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2295","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/users\/23"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2295"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2295\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2331"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2295"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2295"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2295"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}