{"id":3397,"date":"2017-08-08T18:40:46","date_gmt":"2017-08-08T18:40:46","guid":{"rendered":"http:\/\/revistajuridica.uprrp.edu\/inrev\/?p=1044"},"modified":"2017-08-08T18:40:46","modified_gmt":"2017-08-08T18:40:46","slug":"la-etica-profesional-los-medios-de-comunicacion-y-las-redes-sociales-en-el-siglo-xxi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/2017\/08\/08\/la-etica-profesional-los-medios-de-comunicacion-y-las-redes-sociales-en-el-siglo-xxi\/","title":{"rendered":"La \u00e9tica profesional, los medios de comunicaci\u00f3n y las redes sociales en el Siglo XXI"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center\"><strong>ART\u00cdCULO<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Por: Jos\u00e9 Enrico Valenzuela-Alvarado, Esq.* y Cristina M. Morales-Qui\u00f1ones, Esq.<\/em><\/strong><strong><em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">*<\/a>*<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La conducta profesional de los abogados en Puerto Rico es regulada por los C\u00e1nones de \u00c9tica Profesional de 1970. Estos c\u00e1nones, por su parte, sufren una enorme deficiencia, ya que los mismos no han sido atemperados a la realidad moderna. Las pasadas dos d\u00e9cadas se han caracterizado por el desarrollo vertiginoso de los medios de comunicaci\u00f3n, sobre todo, el acceso masivo al internet, las redes sociales y el acceso a la informaci\u00f3n. Esto significa que, cuando se redactaron dichos C\u00e1nones, no se contemplaba que iba a existir <em>Twitter<\/em>, <em>Facebook<\/em>, o <em>YouTube<\/em>, entre otros. Tampoco se contemplaba la posibilidad de comunicarse con otras personas a trav\u00e9s de alguna de estas redes sociales, utilizando dispositivos m\u00f3viles. Inclusive, no se contemplaba el digitalizar documentos y enviarlos por correo electr\u00f3nico o compartirlos por las redes sociales. Como podemos ver, este desfase entre la sociedad del 1970 y las realidades de nuestra modernidad trae consigo serios problemas al aplicar los C\u00e1nones de \u00c9tica Profesional. A esto podemos a\u00f1adir que, en Puerto Rico, el proceso disciplinario contra los abogados, ante se\u00f1alamientos de faltas \u00e9ticas, no es uno uniforme. Lo anterior, ha levantado serios cuestionamientos sobre la constitucionalidad de dicho proceso, espec\u00edficamente, sobre el debido proceso de ley. El propio Tribunal Supremo ha catalogado el proceso disciplinario contra abogados como uno de naturaleza <em>cuasi-penal<\/em>.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[1]<\/a><\/p>\n<p>Las redes sociales tales como <em>Facebook<\/em>, <em>LinkedIn<\/em>, <em>Twitter<\/em> y <em>Youtube<\/em> han revolucionado la manera en que los seres humanos interact\u00faan, ofreciendo nuevos canales de comunicaci\u00f3n y fomentando el libre intercambio de ideas e informaci\u00f3n. El uso de estas redes est\u00e1 tan integrado en nuestro diario vivir que Facebook goza de un promedio de 727 millones de usuarios activos diariamente.<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[2]<\/a> Por otro lado, unos 500 millones de <em>tweets<\/em> son enviados a diario por Twitter.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[3]<\/a> La realidad es que para el 2011, de acuerdo a un estudio realizado por el <em>Pew Institute,<\/em> sesenta y cinco por ciento de los adultos en Estados Unidos pose\u00edan al menos un perfil en alguna red social.<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[4]<\/a> El potencial que ofrece el uso de estas redes sociales para un abogado va desde estrategias de mercadeo hasta el poder compartir con sus contactos informaci\u00f3n general sobre el Derecho.<\/p>\n<p>No obstante, el uso de estas redes viene acompa\u00f1ado de serias implicaciones \u00e9ticas que todo abogado debe conocer antes de aventurarse en el mundo de los medios, teniendo cuidado cuando entrelaza las redes sociales y la profesi\u00f3n legal. Veamos qu\u00e9 dicen los C\u00e1nones de \u00c9tica Profesional de Puerto Rico.<\/p>\n<p><strong>I. Expresiones en los medios seg\u00fan los C\u00e1nones de \u00c9tica Profesional de Puerto Rico: \u00bfc\u00f3nsonos con la realidad?<\/strong><\/p>\n<p>Actualmente, no hay jurisprudencia espec\u00edfica sobre abogados en las redes sociales y sus expresiones a trav\u00e9s de estos medios, pero es de esperarse que el Tribunal Supremo de Puerto Rico asuma una postura dado la mayor importancia que estas redes sociales han cobrado en la vida profesional de la clase togada.<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[5]<\/a> Esto, porque no cabe duda alguna de que cuando se trata del perfil de un abogado en estas redes sociales, este acarrea una responsabilidad personal adicional, pues conforme al Canon 38 un abogado deber\u00e1 conducir todos los aspectos de su vida, incluyendo el aspecto privado.<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[6]<\/a><\/p>\n<p>Particularmente, el Canon 13 de \u00c9tica Profesional dispone que:<\/p>\n<blockquote><p>El abogado y el fiscal deben abstenerse de publicar o de cualquier manera facilitar la publicaci\u00f3n en peri\u00f3dicos o a trav\u00e9s de otros medios informativos, detalles u opiniones sobre casos criminales pendientes. . ., pues tales publicaciones pueden obstaculizar la celebraci\u00f3n de un juicio imparcial y perjudicar la debida administraci\u00f3n de la justicia. Cuando circunstancias realmente extraordinarias requieran hacer manifestaciones la expresi\u00f3n debe limitarse a las constancias de los autos, sin hacer referencia a la prueba de que se dispone o los testigos que se utilizar\u00e1n, ni al contenido de sus testimonios.<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[7]<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>De otra parte, el Canon 14 de \u00c9tica Profesional dispone que:<\/p>\n<blockquote><p>El abogado debe abstenerse de publicar o de cualquier manera facilitar la publicaci\u00f3n en peri\u00f3dicos o a trav\u00e9s de otros medios informativos, detalles u opiniones sobre pleitos pendientes o que se\u00f1alen la probabilidad de litigios futuros, pues tales publicaciones pueden obstaculizar la celebraci\u00f3n de un juicio imparcial y perjudicar la debida administraci\u00f3n de la justicia.<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[8]<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>A\u00f1ade el referido canon que el abogado no puede expresarse an\u00f3nimamente, y que solo debe expresarse en casos extremos y haciendo referencia al r\u00e9cord exclusivamente.<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[9]<\/a> Ahora, es oportuno analizar las Reglas Modelo de Conducta Profesional de la American Bar Association (A.B.A) de manera que podamos integrar ambos cuerpos reglamentarios de surgir alguna controversia \u00e9tica sobre este tema.<\/p>\n<p><strong>II. \u00bfQu\u00e9 dicen las Reglas Modelo de Conducta Profesional de la American Bar Association?<\/strong><\/p>\n<p>Cuando se trata de expresarse sobre un caso pendiente o\u00a0<em>sub j\u00fadice<\/em>, es necesario examinar la Regla Modelo 3.6 referente a la publicidad sobre juicios. En lo pertinente, la Regla 3.6(a) se\u00f1ala que:<\/p>\n<blockquote><p>(a)El abogado que est\u00e9 participando o haya participado en la investigaci\u00f3n o litigaci\u00f3n de un asunto no podr\u00e1 hacer una manifestaci\u00f3n extrajudicial que un abogado sabe o razonablemente debe saber que ser\u00e1 difundida a trav\u00e9s de los medios de comunicaci\u00f3n p\u00fablica y que tendr\u00e1 una probabilidad real de perjudicar sustancialmente el proceso adjudicativo.<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[10]<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>La regla procede a dictar ciertas excepciones a la norma general en su inciso (b), entre estas contadas excepciones sobresale aquella informaci\u00f3n contenida en un r\u00e9cord p\u00fablico. <a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[11]<\/a> Por otro lado, el inciso (c) permite al abogado hacer una expresi\u00f3n que un abogado razonable creer\u00eda necesaria para proteger a su cliente del efecto de perjuicio indebido de publicidad no iniciada por el propio abogado o su cliente.<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[12]<\/a> El inciso (d) extiende la prohibici\u00f3n general a los asociados del abogado al que se refiere el inciso (a), en una firma o agencia gubernamental. Como nos indica el comentario (1) a la Regla 3.6, esta regla busca alcanzar un balance entre dos de los m\u00e1s altos intereses: el derecho a un juicio justo y la libertad de expresi\u00f3n.<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[13]<\/a> Es necesario subrayar que, por sus t\u00e9rminos, la prohibici\u00f3n general aplica a un abogado \u201cque <em>est\u00e9 participando<\/em> o <em>haya participado<\/em> en la <em>investigaci\u00f3n o litigaci\u00f3n<\/em> de un asunto\u201d.<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[14]<\/a> N\u00f3tese entonces que, por ejemplo, el abogado asociado que haya realizado la investigaci\u00f3n jur\u00eddica en preparaci\u00f3n a una moci\u00f3n dispositiva, aun cuando no sea el abogado en s\u00ed contratado para representar al cliente, le es de aplicaci\u00f3n la prohibici\u00f3n. Sin embargo, el elemento esencial de la regla es el est\u00e1ndar de <em>probabilidad real de perjuicio sustancial<\/em>.<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[15]<\/a> Como antes se\u00f1al\u00e1ramos, el inciso (b) de la Regla 3.6 identifica ciertas materias sobre las cuales de ordinario un abogado pudiera expresarse sin que se entienda que existe una probabilidad real de perjudicar sustancialmente el proceso adjudicativo.<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[16]<\/a> Esta lista no pretende ser una exhaustiva, pero expresiones adicionales no contenidas en la misma pudieran quedar sujetas al inciso (a).<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[17]<\/a> Ciertamente, la naturaleza del procedimiento es un factor determinante al momento de hacer un an\u00e1lisis sobre perjuicio sustancial; un caso penal a ser decidido por jurado ser\u00e1 m\u00e1s sensitivo a expresiones extrajudiciales que un caso civil, por ejemplo.<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[18]<\/a> No obstante, la Regla Modelo 3.6 en s\u00ed no se limita a determinados procedimientos y por tanto, debe entenderse que la prohibici\u00f3n es igualmente aplicable, bien sea un proceso administrativo, civil o penal.<\/p>\n<p>Una expresi\u00f3n de un abogado compartida por Facebook o Twitter sin duda es una expresi\u00f3n extrajudicial. Dado el hecho innegable de que las redes sociales son medios de comunicaci\u00f3n, nada limita que la prohibici\u00f3n general contenida en la Regla Modelo 3.6 sea extendida al uso de las mismas, por lo que la prudencia aconseja utilizar las redes sociales con la mayor cautela. Sin embargo, en los comentarios sobre esta regla se expresa lo siguiente:<\/p>\n<blockquote><p>Recognizing that the public value of informed commentary is great and the likelihood of prejudice to a proceeding by the commentary of a lawyer who is not involved in the proceeding is small, <em>the rule applies only to lawyers who are, or who have been involved in the investigation or litigation of a case, and their associates<\/em>.<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[19]<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>Por tal raz\u00f3n, al amparo de la Regla Modelo 3.6, no existe problema \u00e9tico alguno cuando un abogado ajeno al caso se expresa sobre el mismo a trav\u00e9s de las redes sociales. De manera que \u201cel efecto neto de [las excepciones a la regla]\u00a0y el est\u00e1ndar de \u2018probabilidad real de perjuicio sustancial\u2019 es que buena parte de la publicidad . . . es perfectamente permisible\u201d.<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[20]<\/a><\/p>\n<p>Los comentarios hechos a trav\u00e9s de las redes sociales, particularmente aquellas hechas con el objetivo de expresarse sobre un caso\u00a0<em>sub j\u00fadice<\/em>, deben evaluarse a la luz de la Regla Modelo 1.6 sobre el deber de confidencialidad.<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[21]<\/a> Un principio fundamental de la relaci\u00f3n abogado-cliente es que, en ausencia del consentimiento informado del cliente, el abogado no deber\u00e1 revelar informaci\u00f3n relacionada a la representaci\u00f3n.<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[22]<\/a> Los mensajes compartidos en estas redes, con frecuencia, van acompa\u00f1ados con la fecha y la hora exacta en que fueron publicados. Incluso, algunas de estas redes poseen una configuraci\u00f3n que publica la ubicaci\u00f3n desde donde se escribi\u00f3 el mensaje.<\/p>\n<p>Uno de los ejemplos m\u00e1s publicados sobre la divulgaci\u00f3n de informaci\u00f3n confidencial de un cliente por parte de un abogado es el de Kristine Ann Peshek.<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[23]<\/a> Peshek, quien laboraba como <em>Assistant Public Defender<\/em> (abogada de Asistencia Legal) para el estado de Illinois, fue hallada incursa en varias faltas \u00e9ticas, entre estas la Regla 1.6, por cierta informaci\u00f3n publicada en su <em>blog<\/em>.<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[24]<\/a> En una ocasi\u00f3n, Peshek represent\u00f3 a un estudiante relacionado a unos cargos por posesi\u00f3n y coloc\u00f3 en su red el siguiente mensaje:<\/p>\n<blockquote><p>This stupid kid is taking the rap for his drug-dealing dirtbag of an older brother because &#8220;he&#8217;s no snitch.&#8221; I managed to talk the prosecutor into treatment and deferred prosecution, since we both know the older brother from prior dealings involving drugs and guns. My client is in college. Just goes to show you that higher education does not imply that you have any sense.<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[25]<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>As\u00ed hubo muchos otros mensajes compartidos p\u00fablicamente por Peshek. Aunque hizo unos m\u00edseros intentos por encubrir la identidad de sus clientes, otra informaci\u00f3n colocada en sus mensajes permit\u00eda la f\u00e1cil identificaci\u00f3n de los mismos. Aunque los mensajes fueron publicados en una p\u00e1gina web personal o <em>blog<\/em>, el medio utilizado no fue \u00f3bice para haber hallado una violaci\u00f3n al deber de confidencialidad.<\/p>\n<p><strong>Recomendaciones<\/strong><\/p>\n<p>No debe quedar duda alguna que un abogado que se exprese sobre casos no adjudicados, o sobre asuntos confidenciales de su relaci\u00f3n abogado-cliente a trav\u00e9s de las redes sociales u otros medios similares, deber\u00e1 ponderar si dicha pr\u00e1ctica pudiera violentar los C\u00e1nones 18, 19, 13, 14, 35 y 38 de \u00c9tica Profesional. Adem\u00e1s, como se explic\u00f3 anteriormente, existen lagunas en la interpretaci\u00f3n de nuestros C\u00e1nones de \u00c9tica Profesional, y por ello debe hacerse referencia a las Reglas 1.6 y 3.6 de los Reglas Modelo de Conducta Profesional de la A.B.A. para buscar respuestas.<\/p>\n<p>Sugerimos que se atemperen este y todos los c\u00e1nones lo m\u00e1s pronto posible por la Rama Judicial de Puerto Rico, de manera que se puedan trabajar con mayor precisi\u00f3n cualquier caso ante la consideraci\u00f3n del Tribunal Supremo sobre alguna falta \u00e9tica relacionada a este tema, garantizando as\u00ed el debido proceso de ley de los abogados. M\u00e1s a\u00fan, cuando ya la rueda est\u00e1 creada, al tener amplio an\u00e1lisis en los Reglas Modelo de Conducta Profesional de la A.B.A.<\/p>\n<hr \/>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">*<\/a>Jos\u00e9 Enrico Valenzuela-Alvarado es el fundador del bufete Valenzuela-Alvarado, LLC; JD, Universidad Interamericana de Puerto Rico (2002); BA (Ciencias Pol\u00edticas), Universidad de Puerto Rico en R\u00edo Piedras (1999).<\/p>\n<p>**Cristina M. Morales-Qui\u00f1ones es asesora jur\u00eddica en Valenzuela-Alvarado, LLC; JD, Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico (2012); BA (Ciencias Pol\u00edticas), Universidad de Puerto Rico en Mayag\u00fcez (2009).<a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\">[1]<\/a> <em>In re <\/em>Francis P\u00e9rez Riveiro, 180 DPR 193, 199-200 (2010) (\u201cLos procedimientos disciplinarios son de naturaleza cuasi-penal, pues se sanciona a un abogado por determinada conducta en aras de proteger al p\u00fablico general\u201d.).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[2]<\/a> <em>V\u00e9ase<\/em> <em>Statistics<\/em>, FACEBOOK, <a href=\"https:\/\/newsroom.fb.com\/company-info\/\">http:\/\/newsroom.fb.com\/Key-Facts<\/a> (\u00faltima visita 30 de marzo de 2017).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[3]<\/a> <em>About Twitter, Inc.<\/em>, TWITTER, <a href=\"https:\/\/about.twitter.com\/en_us\/company.html\">https:\/\/about.twitter.com\/company<\/a> (\u00faltima visita 30 de marzo de 2017).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[4]<\/a> Mary Madden &amp; Kathryn Zickuhr, <em>65% of Online Adults Use Social Networking Sites: Women Maintain Their Foothold on SNS Use and Older Americans Are Still Coming Aboard<\/em>, PEW RESEARCH CENTER (Aug. 28, 2011), <a href=\"http:\/\/www.pewinternet.org\/files\/old-media\/Files\/Reports\/2011\/PIP-SNS-Update-2011.pdf\">http:\/\/www.pewinternet.org\/files\/old-media\/Files\/Reports\/2011\/PIP-SNS-Update-2011.pdf<\/a> (\u00faltima visita 30 de marzo de 2017).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[5]<\/a> Sin embargo, recientemente el Tribunal Supremo de Puerto Rico interpret\u00f3 el tema de las redes sociales a tenor con los C\u00e1nones de \u00e9tica Judicial, sancionando a dos jueces por el mal uso de \u00e9stas. <em>V\u00e9ase<\/em> <em>In re<\/em> Gonz\u00e1lez Carrasquillo, 164 DPR 813, 822 (2005); <em>In r<\/em>e Lucas Irisarri Castro, 172 DPR 193, 211 (2007).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[6]<\/a>\u00a0C\u00d3D. \u00c9TIC. PROF. 38, 4 LPRA Ap. IX, \u00a7 38 (2013).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[7]<\/a> <em>Id. <\/em>Canon 13.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[8]<\/a> <em>Id. <\/em>Canon 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[9]<\/a> <em>Id<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[10]<\/a> MODEL RULES OF PROF\u2019L CONDUCT, R.3.6(a) (2013) (traducci\u00f3n suplida).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[11]<\/a> <em>Id<\/em>. R.3.6(b)(2).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[12]<\/a> <em>Id<\/em>. R.3.6(c) (La expresi\u00f3n a que se refiere el inciso (c) deber\u00e1 limitarse a la informaci\u00f3n necesaria para mitigar el efecto de la reciente publicidad adversa.).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[13]<\/a> <em>Id.<\/em> R.3.6 cmt. (1).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[14]<\/a> <em>Id.<\/em> R.3.6(a) (\u00e9nfasis suplido) (traducci\u00f3n suplida).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[15]<\/a> <em>Id.<\/em> (\u201cSubstantial likelihood of material prejudice\u201d en ingl\u00e9s) (traducci\u00f3n suplida).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[16]<\/a> <em>Id.<\/em> R.3.6 cmt. 4.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[17]<\/a> <em>Id.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[18]<\/a> <em>Id.<\/em> R.3.6 cmt. 5.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[19]<\/a> <em>Id.<\/em> R.3.6 cmt. 3 (\u00e9nfasis suplido).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[20]<\/a> <em>V\u00e9ase<\/em>, Rachel C. Lee, <em>Ex Parte Blogging: The Legal Ethics of Supreme Court Advocacy in the Internet Era<\/em>, 61 STAN. L. REV. 1535, 1551 (2009).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[21]<\/a> <em>V\u00e9ase<\/em> MODEL RULES OF PROF\u2019L CONDUCT, R.1.6 (2013).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[22]<\/a> <em>Id.<\/em> R.1.6 cmt. 2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[23]<\/a> <em>V\u00e9ase<\/em> Margaret M. DiBianca, <em>Ethical Risks Arising from Lawyers&#8217; Use of (And Refusal to Use) Social Media<\/em>, 12 DEL. L. REV. 179, 188 (2011).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[24]<\/a> <em>Id.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[25]<\/a> <em>In re <\/em>Kristine Ann Peshek, Hearing Board of the Illinois Attorney Registration and Disciplinary Commission (Aug. 25, 2009), <a href=\"https:\/\/www.iardc.org\/09CH0089CM.html\">https:\/\/www.iardc.org\/09CH0089CM.html<\/a>.\t\t<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ART\u00cdCULO Por: Jos\u00e9 Enrico Valenzuela-Alvarado, Esq.* y Cristina M. Morales-Qui\u00f1ones, Esq.** Introducci\u00f3n La conducta profesional de los abogados en Puerto Rico es regulada por los C\u00e1nones de \u00c9tica Profesional de 1970. Estos c\u00e1nones, por su parte, sufren una enorme deficiencia, ya que los mismos no han sido atemperados a la realidad moderna. Las pasadas dos<\/p>\n<div class=\"read-more\"><a href=\"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/2017\/08\/08\/la-etica-profesional-los-medios-de-comunicacion-y-las-redes-sociales-en-el-siglo-xxi\/\" title=\"Read More\">Read More<\/a><\/div>\n","protected":false},"author":21,"featured_media":1068,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7,2],"tags":[],"class_list":{"0":"post-3397","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-articulos","8":"category-escritos"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3397","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/users\/21"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3397"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3397\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1068"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3397"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3397"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3397"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}