{"id":4165,"date":"2025-03-13T14:56:43","date_gmt":"2025-03-13T14:56:43","guid":{"rendered":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/?p=4165"},"modified":"2025-03-13T14:57:59","modified_gmt":"2025-03-13T14:57:59","slug":"el-reguetonero-sin-su-regueton-acaso-un-pleito-por-derechos-de-autor-puede-demoler-la-identidad-cultural-plasmada-en-un-genero-musical","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/2025\/03\/13\/el-reguetonero-sin-su-regueton-acaso-un-pleito-por-derechos-de-autor-puede-demoler-la-identidad-cultural-plasmada-en-un-genero-musical\/","title":{"rendered":"El reguetonero sin su reguet\u00f3n: \u00bfacaso un pleito por derechos de autor puede demoler la identidad cultural plasmada en un g\u00e9nero musical?"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-4167 aligncenter\" src=\"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/03\/In-Rev-Autor-Cuerpo-Editorial-300x300.jpeg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/03\/In-Rev-Autor-Cuerpo-Editorial-300x300.jpeg 300w, https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/03\/In-Rev-Autor-Cuerpo-Editorial-1024x1024.jpeg 1024w, https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/03\/In-Rev-Autor-Cuerpo-Editorial-150x150.jpeg 150w, https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/03\/In-Rev-Autor-Cuerpo-Editorial.jpeg 1080w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center\">Jobaniel P\u00e9rez R\u00edos*<\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La m\u00fasica es tan vasta y variada como la imaginaci\u00f3n humana. Cualquier persona pudiese suponer que la m\u00fasica est\u00e1 presente en pr\u00e1cticamente todos los aspectos de la vida diaria. Lo podemos escuchar cuando encendemos la radio de camino al trabajo, o lo podemos percibir cuando nos recostamos del pecho de ese ser querido y retumba en el o\u00eddo el son de los latidos del coraz\u00f3n. Por esta raz\u00f3n, no es de extra\u00f1arse cuando uno considera la inmensa cantidad de g\u00e9neros y estilos musicales que se han creado con el paso del tiempo. A medida que pasan los a\u00f1os, la humanidad busca maneras para desarrollar nuevas texturas sonoras y, mediante el proceso de combinar los sonidos con el silencio, nace un arte aut\u00e9ntico que se avienta a la comunidad para que esta pueda apreciarla. Es esta din\u00e1mica entre el individuo, la comunidad, y el sonido, que nos fuerza a concluir que existe una especie de relaci\u00f3n intr\u00ednseca entre la m\u00fasica y la sociedad. De hecho, es gracias a esta relaci\u00f3n, que una persona prudente y razonable pudiese asociar el g\u00e9nero de cumbia con Colombia, el tango con Argentina, y las rancheras con M\u00e9xico. Puerto Rico no se queda atr\u00e1s, ya que se puede encontrar esta gran generalizaci\u00f3n sobre c\u00f3mo el reguet\u00f3n es fundamentalmente puertorrique\u00f1o. De hecho, para el 2017, la Compa\u00f1\u00eda de Turismo de Puerto Rico bajo la administraci\u00f3n del exgobernador Ricardo Rossell\u00f3, utiliz\u00f3 la canci\u00f3n titulada <em>Despacito<\/em>, del cantante Luis Fonsi en colaboraci\u00f3n con <em>Daddy Yankee<\/em>, como embajadora para promover a la Isla como destino tur\u00edstico en el exterior,<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> por lo que no es de extra\u00f1arse que existan personas que pudiesen hacer la conexi\u00f3n del g\u00e9nero como producto innato puertorrique\u00f1o. Sin embargo, para sorpresa de muchos, el reguet\u00f3n tiene una historia de origen muy peculiar, que envuelve la fusi\u00f3n de diferentes estilos musicales de diferentes pa\u00edses para llegar a lo que escuchamos hoy en d\u00eda. La idea del amalgamar estilos musicales para producir \u201calgo\u201d nuevo no es for\u00e1nea para los puertorrique\u00f1os ya que esta t\u00e9cnica composicional ha tomado auge en la m\u00fasica popular en estos \u00faltimos a\u00f1os, especialmente dentro del g\u00e9nero del reguet\u00f3n.<\/p>\n<p>El reguet\u00f3n, como fen\u00f3meno musical, puede delinear la idea de que dicho g\u00e9nero est\u00e9 entrelazado con Puerto Rico. Ahora bien, \u00bfqu\u00e9 pasar\u00eda si el reguet\u00f3n deja de ser \u201cpuertorrique\u00f1o\u201d? \u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si esa identidad producida por la m\u00fasica se desapareciese al son y ritmo de un mazo cayendo? \u00bfCu\u00e1les ser\u00edan las consecuencias de que un juez dictara que un g\u00e9nero entero de m\u00fasica le pertenece a un grupo de individuos? \u00bfAcaso ese dictamen representar\u00eda la extinci\u00f3n de la identidad cultural representada en esa m\u00fasica? Hay que tomar en consideraci\u00f3n que, como el reguet\u00f3n es m\u00fasica, este estar\u00e1 sujeto a los estatutos de los derechos de autor si es que se fija en un medio tangible de expresi\u00f3n.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> Sin embargo, los tribunales han sido inconsistentes a la hora de interpretar dichos estatutos, y, como consecuencia, los letrados togados han tenido dificultad a la hora de conseguir un consenso para definir lo que una persona puede poseer dentro del concepto de \u201cla m\u00fasica\u201d.\u00a0 El caso de <em>Browne v. Donalds<\/em> presenta un caso peculiar en donde los demandados, alegan que sobre 160 demandantes han copiado o muestreado extractos de su canci\u00f3n <em>Fish Market<\/em> en unas 1,800 canciones sin cr\u00e9dito ni compensaci\u00f3n.<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>\u00a0 Lo interesante de este caso es que ellos alegan tambi\u00e9n ser los due\u00f1os del ritmo de <em>Dem Bow<\/em>,<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> ritmo fundamental del reguet\u00f3n. Una decisi\u00f3n a favor de los demandantes pudiese tener repercusiones contundentes dentro de la industria musical latina. En adici\u00f3n, esto pudiese representar una crisis cultural dentro de la sociedad puertorrique\u00f1a.<\/p>\n<p>Este art\u00edculo pretende exponer un an\u00e1lisis que discute las maneras en que la m\u00fasica es sin\u00f3nimo de identidad cultural para una sociedad. Se presenta el trasfondo hist\u00f3rico del reguet\u00f3n, seguido por una breve discusi\u00f3n de casos en el que se puede observar el ejercicio de amalgamiento de diferentes estilos musicales con el reguet\u00f3n en la actualidad. Posteriormente, se analiza la importancia e influencia del reguet\u00f3n en la identidad cultural puertorrique\u00f1a. Sucesivamente, se discute el caso de <em>Browne v. Donalds <\/em>y los argumentos presentados, para pasar a un an\u00e1lisis jurisprudencial con el fin de plantear las inconsistencias entre los tribunales. Finalmente, se analiza si, en efecto, este caso pudiera representar el fin de una identidad cultural mediante la exclusividad de un g\u00e9nero musical.<\/p>\n<p><strong>I. La m\u00fasica como identidad cultural: un an\u00e1lisis sobre el \u201cespacio\u201d y el \u201ctiempo\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Dentro del campo de la psicolog\u00eda social y de la personalidad, la \u201cidentidad\u201d se utiliza a veces para describir dimensiones dentro de la personalidad o rasgos que distinguen a las personas.<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> En un sentido m\u00e1s subjetivo, podemos hablar de \u201cun sentimiento\u201d o \u201cconciencia\u201d de identidad.<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a> La identidad se refiere entonces a la conciencia de la persona de \u201cser igual\u201d, de la experiencia de continuidad y de ser singularmente diferente de los dem\u00e1s.<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> La antropolog\u00eda y la sociolog\u00eda ponen de relieve un contexto cultural e hist\u00f3rico m\u00e1s amplio al enfatizar aspectos del tiempo y el espacio en la construcci\u00f3n de la identidad.<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a> Estos espacios pueden considerarse como entidades complejas, conjuntos de objetos materiales, personas y sistemas de relaciones sociales que encarnan distintas culturas y m\u00faltiples significados, identidades y pr\u00e1cticas.<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a> Es por esta raz\u00f3n que los espacios est\u00e1n en disputa y continuamente en proceso de convertirse en entes abiertos y porosos a una variedad de contactos.<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a><\/p>\n<p>La m\u00fasica no puede representar mec\u00e1nicamente identidades, formaciones sociales, ideolog\u00edas o sistemas de valores privados.<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a> Sin embargo, la m\u00fasica puede codificar tales dimensiones.<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a> Adem\u00e1s, es la actividad interpretativa de un individuo quien produce tal significado, a menudo como participante de una comunidad interpretativa m\u00e1s amplia.<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a> Se puede pensar en la m\u00fasica como un objeto que se usa para aclarar los valores y nuestra posici\u00f3n real en la cultura.<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a> Son precisamente los discursos de autenticidad los que le dan el significado a la m\u00fasica.<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a> Como consecuencia, estos discursos, junto con aspectos tales como el gusto, el estilo, el g\u00e9nero y la calidad, son los que le dan a la m\u00fasica su contenido cultural.<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a> Si bien los g\u00e9neros musicales (como los lugares) pueden considerarse en t\u00e9rminos de conceptos de autenticidad, tambi\u00e9n pueden conceptualizarse a trav\u00e9s del lente de la hibridaci\u00f3n y la mezcla continua de diferentes tradiciones culturales musicales existentes.<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a> Esto a su vez da paso al argumento de que la m\u00fasica es inherentemente social y contribuye a la cohesi\u00f3n y a la identidad cultural.<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a><\/p>\n<p>Como mencionado anteriormente, la interacci\u00f3n entre la m\u00fasica y la identidad cultura no tan solo se manifiesta en el \u00e1mbito del espacio, sino que tambi\u00e9n se emplea en el tiempo, o a trav\u00e9s de la historia.\u00a0 Si se aplica el contexto temporal a esta din\u00e1mica, la m\u00fasica se pudiese describir como una especie de rueda que mueve un carro llamado \u201csociedad\u201d hacia delante. La m\u00fasica, como la rueda, se caracteriza por el movimiento y la repetici\u00f3n. Esto es cierto desde la perspectiva de que, a medida en que el carro de la sociedad progresa, la m\u00fasica evoluciona, aunque en ocasiones retoma elementos ya escritos para reutilizar su significado o implementar una tonalidad de color diferente. En otras palabras, la propia evoluci\u00f3n de la sociedad nos permite desarrollar m\u00fasica como la neocl\u00e1sica, un estilo musical del siglo XX que toma elementos del estilo cl\u00e1sico del siglo XVIII.<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a> Esto da la impresi\u00f3n de que la historia musical es un evento c\u00edclico, naturalmente repetitivo, pero a su vez, progresivo, lo que permite que diferentes tradiciones musicales interact\u00faen significativamente entre s\u00ed y demuestren la capacidad de la m\u00fasica para hacernos tener contacto con nuestra humanidad a trav\u00e9s de distintas sociedades.<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a> Al tomar en consideraci\u00f3n los elementos tanto temporales como espaciales dentro de la relaci\u00f3n entre la m\u00fasica y la identidad cultural, es imprescindible entonces proceder con el origen del sujeto de este art\u00edculo: el reguet\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>II. La historia del reguet\u00f3n: de Panam\u00e1 y Jamaica para Puerto Rico<\/strong><\/p>\n<p>El reguet\u00f3n ha experimentado una profunda transformaci\u00f3n debido a la influencia de corrientes transnacionales de individuos, m\u00fasica e ideolog\u00edas, lo cual se refleja en las caracter\u00edsticas inherentes de las canciones.<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a> En otras palabras, el reguet\u00f3n es una s\u00edntesis que se ha beneficiado de la combinaci\u00f3n de diferentes g\u00e9neros musicales. Como dicho anteriormente, se necesitan los elementos de tiempo y espacio para as\u00ed entender c\u00f3mo un g\u00e9nero musical pudiese estar intr\u00ednsecamente ligado con la identidad cultural. Es por esta raz\u00f3n que es importante delinear el transcurso del tiempo del reguet\u00f3n para que este se constituyera como un g\u00e9nero. Aunque muchos pudieran pensar que el reguet\u00f3n es netamente puertorrique\u00f1o, la primera conceptualizaci\u00f3n del g\u00e9nero ocurri\u00f3 en Panam\u00e1.<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a> Los paname\u00f1os fueron los primeros en combinar g\u00e9neros como la cumbia colombiana, la soca de Trinidad, el <em>reggae<\/em> jamaicano, el calipso y la <em>kompa<\/em> haitiana para sintetizar un h\u00edbrido de g\u00e9nero que eventualmente se llam\u00f3 <em>reggae<\/em> latinoamericano.<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a> De hecho, se ha se\u00f1alado que <em>Renato y las 4 Estrellas<\/em> fue el primer grupo paname\u00f1o que comenz\u00f3 a popularizar el <em>reggae<\/em> en espa\u00f1ol en la d\u00e9cada de 1970.<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a> A mediados de la d\u00e9cada de 1980, se le se a\u00f1adi\u00f3 a esta mezcla de g\u00e9neros el <em>dancehall rap<\/em> de Jamaica, lo que escol\u00e1sticos han descrito como una versi\u00f3n <em>club<\/em> del <em>reggae<\/em>.<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a><\/p>\n<p>En esta etapa, el protagonista de la crisis musical se insert\u00f3 en la historia de este g\u00e9nero: el <em>dembow<\/em>. El <em>Dem Bow<\/em> fue originalmente el nombre de una canci\u00f3n que <em>Shabba Ranks<\/em> grab\u00f3 entre los a\u00f1os 1990 y 1991 y que fue producto de la popularidad que estaba adquiriendo el <em>dancehall <\/em>jamaicano.<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a> Del t\u00edtulo de la canci\u00f3n surgi\u00f3 el nombre para el ritmo o <em>riddim<\/em>, caracter\u00edstico de dicha canci\u00f3n, el cual toma el patr\u00f3n r\u00edtmico est\u00e1ndar del <em>dancehall<\/em> y le agrega redobles adicionales para darle una figura m\u00e1s distintiva.<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a> Fue entonces que artistas paname\u00f1os como <em>Nando Boom<\/em> y <em>El General<\/em> hicieron canciones imitativas de la canci\u00f3n <em>Dem Bow<\/em>.<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a> Estas canciones con elementos de <em>dembow<\/em> en espa\u00f1ol llegaron a Puerto Rico y a Nueva York, en donde productores puertorrique\u00f1os comenzaron a mezclar el<em> dembow<\/em> con g\u00e9neros como el <em>hip hop<\/em> para crear grabaciones protot\u00edpicas del reguet\u00f3n.<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a> Subsiguientemente, artistas como <em>Alberto Stylee<\/em>, <em>Maicol &amp; Manuel<\/em>, <em>Baby Rasta &amp; Gringo<\/em>, <em>Ivy Queen<\/em> y <em>Daddy Yankee <\/em>le a\u00f1adieron contornos vocales melodiosos para finalmente concretizar lo que se conoce como reguet\u00f3n.<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a><\/p>\n<p>Originalmente,\u00a0 el reguet\u00f3n tuvo buena recepci\u00f3n debido al contexto pol\u00edtico y racial.<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a> Sin embargo, la fama del reguet\u00f3n fue producto del aprovechamiento del renacimiento tecnol\u00f3gico que estaba ocurriendo a principios del siglo XXI.<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a> El intercambio de archivos <em>MP3<\/em> a trav\u00e9s de discos compactos grabados, unidades de disco duro externas, unidades <em>flash<\/em>, tarjetas digitales seguras y reproductores <em>MP3 USB<\/em> dieron paso a la popularizaci\u00f3n de la m\u00fasica latina, particularmente del reguet\u00f3n.<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a> Para el 2002, el reguet\u00f3n pas\u00f3 de ser un estilo <em>underground<\/em> a coronarse como un g\u00e9nero para un mercado de audiencia convencional con la distribuci\u00f3n del \u00e1lbum <em>A La Reconquista<\/em>, por <em>H\u00e9ctor El Father<\/em> y <em>Tito El Bambino<\/em>.<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a> En la actualidad, el reguet\u00f3n ha trascendido fronteras y continentes ya que, seg\u00fan la Federaci\u00f3n Internacional de la Industria Fonogr\u00e1fica (IFPI, por sus siglas en ingl\u00e9s), de los 8.9 mil millones de d\u00f3lares que produjeron las ventas de m\u00fasica a nivel mundial en el 2019, el treinta y cuatro por ciento (o 3.03 mil millones de d\u00f3lares) se le atribuye al reguet\u00f3n y otros g\u00e9neros latinos.<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a><\/p>\n<p><strong>III. Amalgamas y fusiones de g\u00e9neros en el reguet\u00f3n: un estudio contempor\u00e1neo<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Como dicho anteriormente, el tiempo con respecto a la creaci\u00f3n musical ejerce una naturaleza c\u00edclica en donde la emulaci\u00f3n y la fusi\u00f3n puede dar paso a la innovaci\u00f3n. Es por esta raz\u00f3n que una persona prudente y razonable puede determinar que, del mismo modo en que el g\u00e9nero urbano en cuesti\u00f3n es una combinaci\u00f3n de g\u00e9neros que se ajustaron para convertirse en lo que se escucha hoy en d\u00eda, el reguet\u00f3n tambi\u00e9n ha experimentado una tendencia en el que los artistas del g\u00e9nero incluyen elementos de otros estilos musicales para crear m\u00fasica que se separa de lo tradicional. Uno de los ejemplos m\u00e1s recientes es de Benito Antonio Mart\u00ednez Ocasio, mejor conocido como <em>Bad Bunny<\/em>, quien lanz\u00f3 el 5 de enero de 2025 un \u00e1lbum titulado <em>DeB\u00cd TiRAR M\u00e1S FOToS<\/em>.<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\">[36]<\/a> En este nuevo \u00e1lbum, el artista tom\u00f3 elementos de <em>reggaet\u00f3n<\/em>, <em>trap<\/em> latino, salsa, plena y bomba y los presenta con fusiones variadas en diecisiete canciones.<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a> Curiosamente, en una entrevista con Chente Ydrach, <em>Bad Bunny<\/em> habl\u00f3 de su experiencia con las fusiones musicales y la relaci\u00f3n que tiene el mensaje de este nuevo disco con Puerto Rico, expresando:<\/p>\n<p>Lo que s\u00ed puedo decir es que . . . est\u00e1n m\u00e1s diversas en muchas cosas diferentes . . . este [disco]est\u00e1 abriendo [muchos]temas de [conversaci\u00f3n], uniendo familias, generaciones, gente de otros pa\u00edses. Yo he visto videos de . . . personas de otros pa\u00edses que est\u00e1n reconectando con su propia cultura de su pa\u00eds, admirando la de nosotros, y reconectando con la de ellos . . . Y mucha educaci\u00f3n tambi\u00e9n . . . mucha gente [educ\u00e1ndose] sobre este tema, sobre este otro tema, y eso ha generado que, de momento, [haya]mucha cosa pasando . . ..<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a><\/p>\n<p>Otro artista contempor\u00e1neo que incluye elementos de otros g\u00e9neros es Ra\u00fal Alejandro Ocasio Ruiz, mejor conocido como <em>Rauw Alejandro<\/em>. El 15 de noviembre de 2024, <em>Rauw Alejandro<\/em> lanz\u00f3 su \u00e1lbum titulado <em>Cosa Nuestra<\/em>.<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\">[39]<\/a> Este \u00e1lbum se ha descrito como una exploraci\u00f3n oportuna entre g\u00e9neros y estilos, en la que invita a un viaje sensorial que fusiona el pasado y el presente.<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\">[40]<\/a> Cuenta con una fusi\u00f3n de g\u00e9neros que integra la salsa, el R&amp;B, <em>afro beats<\/em>, el <em>trap<\/em>, <em>country<\/em>, jazz y elementos electr\u00f3nicos.<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\">[41]<\/a> Adem\u00e1s, se ha mencionado que, a trav\u00e9s de 18 temas, el artista realiza una exploraci\u00f3n de sonidos an\u00e1logos y org\u00e1nicos, incluyendo sonidos folcl\u00f3ricos como el g\u00fciro, las maracas, la percusi\u00f3n o el bong\u00f3, que evocan al sonido puertorrique\u00f1o, fusion\u00e1ndose adecuadamente con los ritmos y los sonidos electr\u00f3nicos.<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\">[42]<\/a><\/p>\n<p>Este sentido de inclusi\u00f3n lo han mostrado otros exponentes del <em>reggaet\u00f3n<\/em>, como lo es Tegui Calder\u00f3n Rosario, mejor conocido como <em>Tego Calder\u00f3n<\/em>. Su m\u00fasica ha usado constantemente referencias de sonidos y patrones de la bomba.<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\">[43]<\/a> En el \u00e1lbum <em>El Abayarde<\/em>, incluye dos interludios, tema 6 y 9, donde se pueden apreciar canciones de bomba; tambi\u00e9n incluye el tema <em>Lo\u00edza<\/em>, que es una fusi\u00f3n de m\u00fasica urbana con elementos propios de la bomba.<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\">[44]<\/a> De hecho, Pedro Clemente, quien fue organizador del Festival de Bomba y Plena en el 2015, coment\u00f3 sobre <em>Tego Calder\u00f3n<\/em>:<\/p>\n<p>Cuando veo a Tego por primera vez, \u00e9l sube a la tarima con tambores de bomba. El utiliza la bomba en su repertorio. Veo que cuando sale a nivel internacional su bandera son los tambores, son parte de su formaci\u00f3n art\u00edstica, \u00e9l viene de ese g\u00e9nero y lo defiende. Y dentro de ese g\u00e9nero el \u00fanico que lo hace es \u00e9l.<a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\">[45]<\/a><\/p>\n<p>Estos artistas son solo algunos de los ejemplos que han llevado las fusiones entre el reguet\u00f3n y otros g\u00e9neros musicales a un \u00e9xito comercial dentro del espacio de la tendencia musical. Hay que tomar en consideraci\u00f3n estos ejercicios de fusi\u00f3n porque demuestra que, al igual que sus or\u00edgenes, el reguet\u00f3n es un ente din\u00e1mico que est\u00e1 dispuesto a ser sujeto de experimentaci\u00f3n. Como expresado anteriormente, este ejercicio composicional proviene de un sentido de identidad cultural, en donde las experiencias y \u201cautenticidades\u201d se mezclan para entonces as\u00ed crear m\u00fasica que es innata de una sociedad. Ahora bien, ya que se tiene de punto de vista el elemento de temporalidad de la relaci\u00f3n entre la identidad cultural y el reguet\u00f3n, se debe exponer la importancia del espacio dentro de mencionada din\u00e1mica. En otras palabras, es esencial presentar a Puerto Rico como el espacio en donde el reguet\u00f3n tuvo su mayor expansi\u00f3n y desarrollo.<\/p>\n<p><strong>IV. El reguet\u00f3n como sin\u00f3nimo de identidad puertorrique\u00f1a: la adopci\u00f3n de un g\u00e9nero<\/strong><\/p>\n<p>El reguet\u00f3n, como identidad, emana de vivencias sociopol\u00edticas y socioecon\u00f3micas en Puerto Rico. La narrativa del reguet\u00f3n ha sido influenciada por la interacci\u00f3n de comunidades racialmente marginalizadas que han enfrentado las consecuencias del colonialismo, el imperialismo y la migraci\u00f3n.<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\">[46]<\/a> De hecho, uno de los temas que m\u00e1s se discute en el g\u00e9nero es la realidad demogr\u00e1fica de Puerto Rico.<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\">[47]<\/a> El desarrollo urbano a mediados de los 1990 en Puerto Rico dio lugar a la formaci\u00f3n de sectores sociales marginados donde la poblaci\u00f3n viv\u00eda en condiciones precarias, lo que produjo que el gobierno puertorrique\u00f1o optara por buscar alternativas de crecimiento demogr\u00e1fico urbano, como lo fueron los proyectos de vivienda p\u00fablica.<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\">[48]<\/a> Las letras del reguet\u00f3n capturan la esencia de este entorno urbano de Puerto Rico, reflejando experiencias de vida y la geograf\u00eda f\u00edsica.<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\">[49]<\/a> Sobre esta \u00faltima, existe una variedad de alusiones a dicho contexto en la letra de las canciones, particularmente en la utilizaci\u00f3n de elementos como <em>la calle<\/em>, <em>la disco<\/em> y <em>el barrio<\/em>.<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\">[50]<\/a> Todas estas referencias demuestran concretamente la identidad de un pueblo marginalizado.<\/p>\n<p>Desde sus comienzos, el reguet\u00f3n tambi\u00e9n emple\u00f3 temas sexuales que estuvieron revestidos con un aura de machismo.<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\">[51]<\/a> Muchas canciones inclu\u00edan comentarios sexuales hacia la mujer, y hac\u00edan alusi\u00f3n al baile sensual en el reguet\u00f3n.<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\">[52]<\/a> Esta idea de sexualidad tambi\u00e9n iba acompa\u00f1ada con letras que tocaban temas de hipermasculinidad, mientras a su vez inclu\u00edan discursos sobre la violencia verbal contra las mujeres, la cosificaci\u00f3n sexual de las mujeres, la cosificaci\u00f3n de las mujeres para demostrar la masculinidad de los hombres, las mujeres como participantes voluntarias de actos sexuales violentos, y la representaci\u00f3n degradante de la feminidad.<a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\">[53]<\/a> Sin embargo, recientemente se ha discutido la reversi\u00f3n de estas narrativas mis\u00f3ginas para as\u00ed promover una revoluci\u00f3n feminista caribe\u00f1a en donde se pretende romper el concepto del patriarcado dentro del g\u00e9nero.<a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\">[54]<\/a> Esta conversaci\u00f3n a su vez toma como punto de referencia a exponentes y pioneras del g\u00e9nero como Maidel Amador Canales, mejor conocida como <em>La Sista<\/em>, Glorimar Montalvo Castro, mejor conocida como <em>Glory<\/em>, y Martha Ivelisse Pesante Rodr\u00edguez, mejor conocida como <em>Ivy Queen<\/em>.<a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\">[55]<\/a> Estas artistas fueron vocales con respecto a la violencia machista dentro del mundo musical del reguet\u00f3n.<a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\">[56]<\/a><\/p>\n<p>Lo anteriormente mencionado da paso a mencionar otro aspecto referenciado mucho en las canciones de reguet\u00f3n: la violencia. En este sentido, el reguet\u00f3n puede manifestar la violencia en dos formas: violencia de g\u00e9nero y violencia de pandillas, o grupos delictivos. Por un lado, se piensa que los roles t\u00f3xicos masculinos influyen en la violencia de g\u00e9nero.<a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\">[57]<\/a> La objetivaci\u00f3n de los cuerpos femeninos ha sido empleada para asegurar y validar el estatus masculino, relegando a las mujeres a meros objetos de deseo en lugar de reconocer su valor como humanos.<a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\">[58]<\/a> Esta din\u00e1mica se alimenta de la tendencia masculina a instrumentalizar el cuerpo femenino como una expresi\u00f3n de su propia virilidad, perpetuando la noci\u00f3n de un poder exclusivamente masculino que se valida y se cultiva entre ellos.<a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\">[59]<\/a> Por otro lado, la violencia de la calle se debe, en parte, a la pobreza.<a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\">[60]<\/a> Esta relaci\u00f3n de la violencia y la pobreza se refleja a trav\u00e9s de la delincuencia en Puerto Rico, lo que representa una de las mayores preocupaciones sociales.<a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\">[61]<\/a> De hecho, muchos artistas de reguet\u00f3n han compartido experiencias de haber sido estigmatizados, tildados de ser delincuentes e incluso detenidos simplemente por provenir de determinados barrios, lo que se suma a las tensiones y desaf\u00edos que enfrentan en sus vidas diarias, reflej\u00e1ndose en las canciones que ellos escriben.<a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\">[62]<\/a><\/p>\n<p>El reguet\u00f3n, aunque ha adquirido estas connotaciones sociales y culturales, no se desarroll\u00f3 de manera pac\u00edfica.<a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\">[63]<\/a> El reguet\u00f3n ha recibido atentados de censura, y su supervivencia debido a su persistencia es un reflejo de sus or\u00edgenes arraigados en la sociedad puertorrique\u00f1a.<a href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\">[64]<\/a> Como mencionado anteriormente, el reguet\u00f3n era conocido como un movimiento <em>underground<\/em>, siendo principalmente escuchado en barrios y en proyectos de vivienda p\u00fablica.<a href=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\">[65]<\/a> Como consecuencia de esto, oficiales gubernamentales de la \u00e9poca, como lo fue la senadora Velda Gonz\u00e1lez, categorizaban al reguet\u00f3n como m\u00fasica que explotaba \u201csexualmente a la mujer a trav\u00e9s de frases soeces y v\u00eddeos de movimientos er\u00f3ticos en los que las chicas bailan casi desnudas\u201d y acusaba al perreo de ser un \u201cfactor detonante de actos criminales\u201d.<a href=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\">[66]<\/a> Esto produjo a su vez un movimiento de censura por parte del cuerpo policiaco mediante el allanamiento de tiendas para la confiscaci\u00f3n de cualquier casete de reguet\u00f3n.<a href=\"#_ftn67\" name=\"_ftnref67\">[67]<\/a> Sobre esto, el cantante Ram\u00f3n Luis Ayala Rodr\u00edguez, mejor conocido como <em>Daddy Yankee<\/em>, ha expresado que: \u201c[m]uchos trataron de detenernos . . . . creo que puedo hablar sobre eso, sobre c\u00f3mo el gobierno trat\u00f3 de pararnos, sobre c\u00f3mo personas de otros estratos sociales . . . miraban por encima del hombro a los j\u00f3venes de los barrios, subestim\u00e1ndonos y vi\u00e9ndonos como marginados\u201d.<a href=\"#_ftn68\" name=\"_ftnref68\">[68]<\/a> Sin embargo, los esfuerzos tecnol\u00f3gicos impidieron que la censura tuviese \u00e9xito e impuls\u00f3 al g\u00e9nero musical a su reconocimiento internacional.<a href=\"#_ftn69\" name=\"_ftnref69\">[69]<\/a><\/p>\n<p>El reguet\u00f3n, como expresi\u00f3n cultural arraigada a las realidades de Puerto Rico, no solo refleja las complejidades sociales y econ\u00f3micas de la Isla, sino que tambi\u00e9n act\u00faa como un testimonio vivo de las luchas y resistencias de las comunidades marginadas.\u00a0 Es a trav\u00e9s de estos testimonios, convertidos en arte, que podemos apreciar que el reguet\u00f3n es m\u00e1s que un simple g\u00e9nero musical; es una expresi\u00f3n art\u00edstica como muchas otras, con influencias sociales y culturales. Ahora bien, partiendo de esta propuesta sobre c\u00f3mo el reguet\u00f3n es sin\u00f3nimo de identidad cultural puertorrique\u00f1a, es imprescindible presentar el caso legal que pudiese sugerir el atentado contra esta idea: <em>Browne v. Donalds<\/em>.<\/p>\n<p><strong>V. Implicaciones del caso <em>Browne v. Donalds<\/em>: un reclamo musical significativo<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Entre el orgullo y el sentido patri\u00f3tico que emana al escuchar esta m\u00fasica urbana con plena y salsa, debe haber un espacio para tomar en consideraci\u00f3n un problema legal que se ha estado presentando en los tribunales, el cual pudiera significar el colapso de todo un g\u00e9nero. Particularmente, <em>Browne v. Donalds <\/em>presenta una controversia en la que los demandantes alegan que sobre 100 demandados han copiado o muestreado extractos de su canci\u00f3n <em>Fish Market<\/em> en sus canciones sin cr\u00e9dito ni compensaci\u00f3n.<a href=\"#_ftn70\" name=\"_ftnref70\">[70]<\/a> Lo interesante de este caso es que los demandantes alegan tambi\u00e9n ser los due\u00f1os del ritmo de <em>Dem Bow<\/em>, ritmo fundamental del reguet\u00f3n.<a href=\"#_ftn71\" name=\"_ftnref71\">[71]<\/a> Una victoria para los demandantes podr\u00eda tener enormes implicaciones, no solo para el reguet\u00f3n, sino para la m\u00fasica en general, ya que, si el tribunal falla a favor de los demandantes, cualquier canci\u00f3n que use un concepto tan b\u00e1sico similar al ritmo de <em>Dem Bow<\/em>, podr\u00eda considerarse una violaci\u00f3n de los derechos de autor.<\/p>\n<p>Aunque, al momento de la redacci\u00f3n de este escrito, todav\u00eda el caso se est\u00e1 dilucidando, la demanda de <em>Browne v. Donalds <\/em>es relativamente sencilla de entender. En s\u00edntesis, los demandantes alegan,<a href=\"#_ftn72\" name=\"_ftnref72\">[72]<\/a> en un documento de 82 p\u00e1ginas, que el s\u00e9quito de figuras del g\u00e9nero urbano infringieron sus derechos de autor;<a href=\"#_ftn73\" name=\"_ftnref73\">[73]<\/a> esto al utilizar o copiar sin obtener licenciamiento, autorizaci\u00f3n ni consentimiento la canci\u00f3n de <em>Fish Market <\/em>y<em> Dem Bow<\/em>.<a href=\"#_ftn74\" name=\"_ftnref74\">[74]<\/a> Seg\u00fan narra la demanda, <em>Fish Market<\/em> es una composici\u00f3n \u00fanica que se distingue por su innovador patr\u00f3n de bater\u00eda, la cual incorpora varios elementos percusivos: (1) una programaci\u00f3n de bombo (<em>kick<\/em>), caja (<em>snare<\/em>) y un <em>hi-hat<\/em>; (2) la inclusi\u00f3n de instrumentos como una pandereta que suena a lo largo del comp\u00e1s; (3) un <em>tom<\/em> sintetizado en los tiempos uno y tres, y (4) timbales que a\u00f1aden un redoble al final de cada segundo comp\u00e1s.<a href=\"#_ftn75\" name=\"_ftnref75\">[75]<\/a> Adem\u00e1s, se destaca una improvisaci\u00f3n libre sobre el patr\u00f3n durante toda la canci\u00f3n, as\u00ed como una nota de bajo en <em>Si bemol<\/em> sintetizada que sigue el mismo patr\u00f3n del <em>tom<\/em> anteriormente mencionado.<a href=\"#_ftn76\" name=\"_ftnref76\">[76]<\/a> Asimismo, los demandantes alegan que la canci\u00f3n <em>Dem Bow<\/em> se cre\u00f3 como una variaci\u00f3n de <em>Fish Market<\/em>.<a href=\"#_ftn77\" name=\"_ftnref77\">[77]<\/a><\/p>\n<p>En la demanda tambi\u00e9n se hace referencia a la utilizaci\u00f3n o <em>sampling<\/em> de una canci\u00f3n y al acto de copiar elementos de una canci\u00f3n.<a href=\"#_ftn78\" name=\"_ftnref78\">[78]<\/a> Un <em>sampling<\/em> implica tomar parte de una grabaci\u00f3n de sonido existente e incorporarla a una nueva obra.<a href=\"#_ftn79\" name=\"_ftnref79\">[79]<\/a> En el caso de un <em>sampling<\/em>, como es una utilizaci\u00f3n de la grabaci\u00f3n de sonido para ser insertado en una obra nueva, es indispensable solicitar un licenciamiento no tan solo de los autores de la composici\u00f3n, sino que tambi\u00e9n de los due\u00f1os de la grabaci\u00f3n de sonido para que se permita dicha integraci\u00f3n.<a href=\"#_ftn80\" name=\"_ftnref80\">[80]<\/a><\/p>\n<p>Por otro lado, aunque la demanda original no lo explica, se puede interpretar que, cuando la demanda alega la <em>copia de elementos<\/em>, se refiere a una <em>interpolaci\u00f3n<\/em>, que implica tomar parte de una obra musical existente (a diferencia de una grabaci\u00f3n sonora) e incorporarla a una nueva obra.<a href=\"#_ftn81\" name=\"_ftnref81\">[81]<\/a> En las interpolaciones solo se necesita solicitar el permiso mediante licenciamiento al autor de la composici\u00f3n, precisamente por la naturaleza de la regrabaci\u00f3n de la composici\u00f3n.<a href=\"#_ftn82\" name=\"_ftnref82\">[82]<\/a> Es importante recalcar que, en esencia, lo que los demandantes est\u00e1n alegando es que son los creadores del ritmo del <em>Dem Bow<\/em> y, consecuentemente, los due\u00f1os exclusivos de dicha figura composicional.<\/p>\n<p>Por otro lado, los demandados han presentado una serie de alegaciones posteriores a las respectivas contestaciones de la demanda. Uno de los documentos fue presentado por <em>Rimas Music LLC, <\/em>titulado <em>Moci\u00f3n para desestimar la segunda demanda enmendada consolidada de los demandantes<\/em>, en donde se menciona que el ritmo del <em>Dem Bow<\/em> es uno de los muchos elementos que han sido integrados al reguet\u00f3n.<a href=\"#_ftn83\" name=\"_ftnref83\">[83]<\/a> Al ser considerado como un elemento composicionalmente relevante para la creaci\u00f3n del reguet\u00f3n, se convirti\u00f3 en un <em>sc\u00e8nes \u00e0 faire <\/em>como cuesti\u00f3n de derecho.<a href=\"#_ftn84\" name=\"_ftnref84\">[84]<\/a><em> Sc\u00e8nes \u00e0 faire <\/em>se define como incidentes, personajes o escenarios que son pr\u00e1cticamente indispensables, o al menos est\u00e1ndar, en el tratamiento de un tema determinado.<a href=\"#_ftn85\" name=\"_ftnref85\">[85]<\/a> Adem\u00e1s de esto, los demandados retaron el argumento de la utilizaci\u00f3n de otros elementos particulares del ritmo de <em>Dem Bow<\/em>, como lo es el uso de los sintetizadores, ya que es un elemento composicionalmente irrelevante debido a que \u201cun derecho de autor sobre una obra musical no da derecho a reclamar propiedad sobre el sonido de un sintetizador, como tampoco sobre el sonido de un tromb\u00f3n o un banjo.\u201d<a href=\"#_ftn86\" name=\"_ftnref86\">[86]<\/a> Ahora bien, considerando los hechos generales y los argumentos destacados del caso, es esencial entablar el contexto jur\u00eddico para exponer los posibles paralelismos con <em>Browne v. Donalds<\/em>.<\/p>\n<p><strong>VI. Contexto jurisprudencial en casos similares a<\/strong><em> <strong>Browne v. Donalds<\/strong><\/em><strong>: inconsistencias y peligros<\/strong><\/p>\n<p>La decisi\u00f3n de <em>Browne v. Donalds<\/em> podr\u00eda tener repercusiones, no tan solo en la capacidad legal de un m\u00fasico para unir elementos de diferentes g\u00e9neros, sino en la estabilidad de la industria musical. En otras palabras, resulta peligroso establecer que un compositor es el due\u00f1o de un elemento composicional porque, si un g\u00e9nero entero surge de esos elementos, una determinaci\u00f3n como esta lo convertir\u00eda tambi\u00e9n en el due\u00f1o de dicho g\u00e9nero. Si <em>Dom\u00e9nico Alberti<\/em>, un compositor italiano del periodo cl\u00e1sico, se hubiese autoimpuesto la autor\u00eda exclusiva del patr\u00f3n arpegiado y mel\u00f3dico que hoy se conoce como el <em>Bajo Alberti<\/em>,<a href=\"#_ftn87\" name=\"_ftnref87\"><em><strong>[87]<\/strong><\/em><\/a> es muy probable que no hubiese existido un periodo cl\u00e1sico. Dicho patr\u00f3n r\u00edtmico fue utilizado por la mayor\u00eda de los compositores de la \u00e9poca, incluyendo a <em>Mozart<\/em> y a <em>Beethoven<\/em>.<a href=\"#_ftn88\" name=\"_ftnref88\">[88]<\/a> En el an\u00e1lisis del reguet\u00f3n y su relaci\u00f3n con el ritmo de D<em>em Bow<\/em>, se tiene que considerar el elemento cultural que jug\u00f3 un papel fundamental para su desarrollo. Sin el ritmo de <em>Dem Bow<\/em>, no hay reguet\u00f3n y, sin reguet\u00f3n, entonces quiz\u00e1s los a\u00f1os de desarrollo cultural y de identidad latina y puertorrique\u00f1a que portan dicha m\u00fasica quedan desvanecidos.<\/p>\n<p>Si se toma en consideraci\u00f3n la jurisprudencia sobre casos con hechos similares a <em>Browne v. Donalds<\/em>, esta idea como la amenaza en contra del reguet\u00f3n se siente m\u00e1s palpable, ya que los tribunales han mostrado inconsistencia a la hora de resolver con respecto a los derechos de autor. Un caso famoso, similar al de <em>Browne v. Donalds<\/em>, es el de <em>Pharrell Williams v Bridgeport Music<\/em>, en el que la familia de Marvin Gaye present\u00f3 una demanda contra Robin Thicke y Pharrell Williams, argumentando que su canci\u00f3n <em>Blurred Lines<\/em> era una reproducci\u00f3n de la canci\u00f3n de Gaye <em>Got to Give It Up<\/em>, de 1977.<a href=\"#_ftn89\" name=\"_ftnref89\">[89]<\/a> Thicke y Williams argumentaron que cualquier similitud entre las dos canciones se deb\u00eda a elementos gen\u00e9ricos y que no exist\u00edan similitudes espec\u00edficas.<a href=\"#_ftn90\" name=\"_ftnref90\">[90]<\/a> Curiosamente, los demandados tambi\u00e9n levantaron la defensa de <em>sc\u00e8nes \u00e0 faire<\/em>, argumentando que los sonidos prestados eran elementos no protegidos y pertenecientes a una categor\u00eda unitaria gen\u00e9rica.<a href=\"#_ftn91\" name=\"_ftnref91\">[91]<\/a> Sin embargo, el juicio se vio por jurado y dicho jurado determin\u00f3 que, en efecto, las canciones ten\u00edan una diversidad de elementos similares como para constituir una infracci\u00f3n.<a href=\"#_ftn92\" name=\"_ftnref92\">[92]<\/a><\/p>\n<p>Otro caso similar fue el de <em>Marcus Gray v. Perry <\/em>, en el que Gray y sus colaboradores demandaron a Perry y a otros coautores, alegando que el memorable fondo musical de <em>ostinatos<\/em> en <em>Dark Horse<\/em> era una infracci\u00f3n ilegal del ritmo de <em>Joyful Noise<\/em>.<a href=\"#_ftn93\" name=\"_ftnref93\">[93]<\/a> La defensa nuevamente tra\u00edda por los demandados fue que el <em>ostinato<\/em> no es susceptible de protecci\u00f3n y que los <em>ostinatos<\/em> no eran sustancialmente similares bajo la prueba extr\u00ednseca o intr\u00ednseca y falta de acceso que establece la Ley de Derechos de Autor estadounidense.<a href=\"#_ftn94\" name=\"_ftnref94\">[94]<\/a> Este caso tambi\u00e9n se llev\u00f3 a juicio por jurado y el jurado determin\u00f3 similitud sustancial.<a href=\"#_ftn95\" name=\"_ftnref95\">[95]<\/a> Sin embargo, para sorpresa de muchos, los demandados presentaron una <em>Moci\u00f3n de sentencia como cuesti\u00f3n de derecho<\/em> y la corte determin\u00f3 que el <em>ostinato<\/em> no era elegible para protecci\u00f3n de derechos de autor, tomando en consideraci\u00f3n que la m\u00fasica popular opera dentro de un universo limitado de notas y acordes.<a href=\"#_ftn96\" name=\"_ftnref96\">[96]<\/a> Tanto este caso como el de <em>Pharrell Williams v. Bridgeport Music <\/em>representan la discrepancia de los tribunales y la necesidad de emitir decisiones uniformes.<\/p>\n<p>Aunque es cierto que los derechos de autor son por definici\u00f3n una otorgaci\u00f3n de exclusividades,<a href=\"#_ftn97\" name=\"_ftnref97\">[97]<\/a> dichos derechos tienen que ponerse a prueba cuando el elemento que se pretende proteger se convierte en una peculiaridad indispensable a la hora de ser tratado en un tema en particular.<a href=\"#_ftn98\" name=\"_ftnref98\">[98]<\/a> En otras palabras, el derecho deber\u00eda ceder ante el deseo de los individuos de experimentar con diferentes elementos para crear temas nuevos, si dichos elementos se tornan indispensables como resultado de dicha experimentaci\u00f3n. El argumento que se presenta en este escrito pudiera representar la manera desmenuzada de entender lo que los demandados en <em>Browne v. Donalds <\/em>intentan explicar con la defensa del <em>sc\u00e8nes \u00e0 faire<\/em>. Cuando un elemento se vuelve tan masivamente popular que se convierte en una parte indivisible de un g\u00e9nero musical, dicha protecci\u00f3n, de haber alguna, se extingue. En otras palabras, para que un <em>sc\u00e8nes \u00e0 faire <\/em>ocurra, se tiene que examinar \u201csi las similitudes de \u2018motivos\u2019 que los demandantes atribuyen a la \u2018copia\u2019 podr\u00edan en realidad explicarse por la presencia com\u00fan de motivos iguales o similares dentro del campo relevante\u201d.<a href=\"#_ftn99\" name=\"_ftnref99\">[99]<\/a> Ahora bien, es menester precisar que esto es en el sentido estricto del derecho. Los tribunales deber\u00edan considerar elementos sociales, como lo es la asimilaci\u00f3n del elemento a una cultura en el caso del reguet\u00f3n. Suponer que el ritmo que dio vida al reguet\u00f3n se torna en un asunto estricto de derecho, ser\u00eda un rechazo a la identidad de una comunidad.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>Independientemente la perspectiva que alguien pudiese tener sobre su tolerancia del reguet\u00f3n, no cabe duda alguna que este g\u00e9nero musical es un espejo que refleja las realidades de nuestro d\u00eda a d\u00eda. A pesar de que el reguet\u00f3n no tuvo sus or\u00edgenes en Puerto Rico, es incuestionable c\u00f3mo la Isla lo ha hecho suyo. El caso de <em>Browne v. Donalds <\/em>se presenta como un peligro para esta coexistencia entre este g\u00e9nero musical y la cultura. Si se parte de la suposici\u00f3n de que un juez determine que el ritmo le pertenece a un solo individuo, entonces, los exponentes del g\u00e9nero tendr\u00edan que pedirle permiso mediante la ejecuci\u00f3n de licencias para la utilizaci\u00f3n del ritmo en sus canciones. Como consecuencia, los artistas puertorrique\u00f1os entonces se limitar\u00edan a utilizar el ritmo del reguet\u00f3n, por lo que obstaculizar\u00eda la din\u00e1mica que se ha llevado a cabo con respecto a la identidad cultural. Esta problem\u00e1tica se puede extender a un sentido m\u00e1s generalizado ya que, si se delimita el ritmo del reguet\u00f3n, esto conllevar\u00eda en una disminuci\u00f3n en el flujo comercial que no solo afecta al consumidor directamente, sino que tambi\u00e9n alterar\u00eda la entrega de regal\u00edas musicales para el artista, la disquera, y la editora. Aunque todo lo antes mencionado pueda sonar apocal\u00edptico en la industria musical, al nivel de que un individuo promedio puede sentirse abrumado por las repercusiones que esto conlleva, existen propuestas de soluciones que pudiesen resolver la crisis en cuesti\u00f3n. Una posible soluci\u00f3n pudiese ser abogar para que se legisle par\u00e1metros expresos que proh\u00edban la protecci\u00f3n de elementos o unidades (b\u00e1sicos o gen\u00e9ricos) que conformen parte de un conjunto mayor. En otras palabras, si existe una ley que exprese que las unidades b\u00e1sicas de la m\u00fasica, como lo son el ritmo y los acordes, no son objeto de derechos de autor, entonces se reducir\u00eda la presentaci\u00f3n de demandas como las de <em>Browne v. Donalds<\/em>. En ausencia de esta alternativa, entonces se pudiese optar por definir mediante legislaci\u00f3n el concepto de <em>sc\u00e8nes \u00e0 faire<\/em>, incluyendo as\u00ed los elementos y subelementos que no se deber\u00edan proteger de una canci\u00f3n o composici\u00f3n. De esta manera, entonces los tribunales pudiesen estar m\u00e1s conscientes y uniformes a la hora de desistir un pleito en presencia de la defensa de <em>sc\u00e8nes \u00e0 faire<\/em>.<\/p>\n<p>Estas propuestas pudiesen resolver un incidente futuro como el que presenta el caso de <em>Browne v. Donalds<\/em>. Aunque este caso puede representar la decadencia particular de la relaci\u00f3n entre el reguet\u00f3n y la identidad cultural puertorrique\u00f1a, es imperativo atender esta cuesti\u00f3n legal con prontitud ya que se pudiese extrapolar a un marco m\u00e1s amplio dentro de la industria musical. \u00a0Si el juez falla a favor de la parte demandante en el caso de <em>Browne v. Donalds<\/em>, eso pudiese representar una invitaci\u00f3n a que otros futuros demandantes emulen sus pasos, por lo que se ventilar\u00e1n otras demandas para proteger los elementos b\u00e1sicos que se utilicen en otros g\u00e9neros. A modo de ejemplo, esto abrir\u00eda la puerta para que cualquier otra persona inste una demanda para reclamar su posesi\u00f3n sobre g\u00e9neros como la ranchera, la bachata o el vallenato. Si bien es cierto que podemos generalizar y concluir que la ranchera es esencialmente mexicana, la bachata es dominicana y el vallenato es colombiano, entonces, casos legales como <em>Browne v. Donalds<\/em> pudiesen forzar a que las personas se sometan a las siguientes interrogantes: \u00bfQu\u00e9 ser\u00eda de <em>Alejandro Fern\u00e1ndez<\/em> sin su ranchera? \u00bfQu\u00e9 ser\u00eda <em>Romeo Santos<\/em> sin su bachata? \u00bfQu\u00e9 ser\u00eda <em>Carlos Vives<\/em> sin su vallenato? Esto representar\u00eda la extinci\u00f3n de la relaci\u00f3n entre la identidad cultural y la m\u00fasica.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>* El autor posee un Juris Doctor de la Universidad de Puerto Rico; admisi\u00f3n pendiente al ejercicio de la abogac\u00eda en Nueva York. Posee un bachillerato en Qu\u00edmica de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de R\u00edo Piedras y un bachillerato en Composici\u00f3n Musical del Conservatorio de M\u00fasica de Puerto Rico.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a> Chicago Tribune<em>,<\/em> \u2018Despacito\u2019 ser\u00e1 parte de la estrategia para promocionar Puerto Rico (15 de agosto de 2017), https:\/\/www.chicagotribune.com\/2017\/08\/15\/despacito-ser-parte-de-la-estrategia-para-promocionar-puerto-rico\/.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Copyright Act of 1976, 17 U.S.C.A. \u00a7 102 (2002).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>Demanda consolidada<\/em>, en las p\u00e1gs. 4-13, Browne v. Donalds, No. 2:21-cv-02840-AB-AFM (C.D. Cal., 29 de julio de 2022) (Entrada n\u00fam. 99).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> <em>Id.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Even Ruud, Music and Identity, 6 Nordic Journal of Music Therapy 3, 5 (1997).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> <em>Id.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> <em>Id.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> <em>Id.<\/em> en la p\u00e1g. 6.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Ray Hudson, Regions and place: music, identity and place, 30 Progress in Human Geography 626, 627 (2006).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> <em>Id.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Ruud, <em>supra<\/em> nota 5, en la p\u00e1gina 6.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> <em>Id.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> <em>Id.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> <em>Id.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> <em>Id.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> <em>Id.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Hudson, <em>supra<\/em> nota 9, en la p\u00e1gina 628.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> GEORGINA BARTON, MUSIC LEARNING AND TEACHING IN CULTURALLY AND SOCIALLY DIVERSE CONTEXTS 5 (2018).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Richard Taruskin, <em>Back to Whom? Neoclassicism as Ideology<\/em>, 19TH-CENTURY MUSIC 286, 286-87 (1993).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Kenneth Dorter, <em>The fusion and diffusion of musical traditions, <\/em>9<em> The European<\/em> Legacy 163 (2004).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> Wayne Marshall, <em>Dem Bow, Dembow, Dembo: Translation and Transnation in Reggaeton<\/em>, 53 Song and Popular Culture 131 (2008).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> Philip Samponaro, <em>\u2018\u2018Oye mi canto\u201d (\u2018\u2018Listen to My Song\u2019\u2019): The History and Politics of Reggaet\u00f3n<\/em>, 32 Popular Music and Society 489 (2009).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> <em>Id.<\/em> en la p\u00e1g. 490.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> Marshall, <em>supra<\/em> nota 21, en la p\u00e1g. 133.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> Samponaro, <em>supra<\/em> nota 22, en las p\u00e1gs. 490-91.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> Marshall, <em>supra<\/em> nota 21, en la p\u00e1g. 134.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> <em>Id.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> <em>Id. <\/em>en la p\u00e1g. 139.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> <em>Id. <\/em>en la p\u00e1g. 144.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a><em> Id.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> <em>Id. <\/em>en las p\u00e1gs. 144-45.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> George Y\u00fadice, <em>New Social and Business Models in Latin American Musics<\/em>, en CONSUMER CULTURE IN LATIN AMERICA 18 (2012).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> <em>Id.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> Samponaro, <em>supra<\/em> nota 22, en la p\u00e1g. 492.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> Jessica Mart\u00ednez, <em>Reguet\u00f3n genera m\u00e1s de 3,000 millones de d\u00f3lares: IFPI<\/em>, FORBES (6 de marzo de 2020), https:\/\/www.forbes.com.mx\/regueton-genera-3-mil-millones-de-dolares\/.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> Jon Caramanica &amp; Joe Coscarelli, <em>Bad Bunny habla de volver a casa en su \u00e1lbum \u2018m\u00e1s puertorrique\u00f1o\u2019 hasta ahora, <\/em>The New York Times (7 de enero de 2025), https:\/\/www.nytimes.com\/es\/2025\/01\/07\/espanol\/cultura\/bad-bunny-debi-tirar-mas-fotos.html.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> <em>Id.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> Chente Ydrach, <em>Bad Bunny se conmueve con <\/em><em>DTmF, presiones, adicci\u00f3n al trabajar, actuar y su mejor m\u00fasica<\/em>, YOUTUBE (10 de enero de 2025, en 40:12), https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=V1UOmXQF188.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> Diego Ortiz &amp; Pablo Monroy, <em>Cosa Nuestra de Rauw Alejandro: un excelente homenaje a sus ra\u00edces<\/em>, Rolling Stone (15 de noviembre de 2024), https:\/\/es.rollingstone.com\/cosa-nuestra-de-rauw-alejandro-un-excelente-homenaje-a-sus-raices\/.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> <em>Id.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> <em>Id.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> <em>Id.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> Jason Nichols, <em>Bandoleros:<\/em> <em>The Black Spiritual Identities of Tego Calderon and Don Omar, <\/em>en LA VERDAD: AN INTERNATIONAL DIALOGUE ON HIP HOP LATINIDADES, 80, 87 (2016).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> Amanda Alc\u00e1ntara, <em>Twenty Years Later, Tego Calder\u00f3n\u2019s \u2018El Abayarde\u201d Still Embodies the Powerful, Raw Spirit of Reggaeton, <\/em>ROLLING STONE (1 de noviembre de 2022), https:\/\/www.rollingstone.com\/music\/music-latin\/tego-calderon-el-abayarde-20th-anniversary-1234622295\/.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> Michelle Estrada Torres, <em>Tego Calder\u00f3n reconocido por digundir la bomba y la plena<\/em>, Primera Hora (19 de noviembre de 2015), https:\/\/www.primerahora.com\/entretenimiento\/musica\/notas\/tego-calderon-reconocido-por-difundir-la-bomba-y-la-plena\/.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> Marisol LeBr\u00f3n, \u201c<em>Con un Flow Natural\u201d: Sonic affinities and reggaeton nationalis<\/em>m, 21 WOMEN &amp; PERFORMANCE: A JOURNAL OF FEMINIST THEORY 219, 220 (2011).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> Zaire Zenit Dinzey-Flores, <em>De la Disco al Caser\u00edo: Urban Spatial Aesthetics and Policy to the Beat of Reggaet\u00f3n<\/em>, 22 CENTRO JOURNAL 35, 39 (2008).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> <em>Id.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> <em>Id.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> <em>Id.<\/em> en las p\u00e1gs. 39-45.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> N\u00faria Ara\u00fcna et. al., <em>Feminist Reggaeton in Spain: Young Women Subverting Machismo Through \u2018Perreo\u2019<\/em>, 28 Young 32, 35 (2020).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> <em>Id.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> Ara\u00fcna et al., <em>supra <\/em>nota 51, en la p\u00e1g. 35.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> Yolarisse M. Torres Nales, La nueva religi\u00f3n que hace lo que le da la gana: la revoluci\u00f3n ser\u00e1 feminista o no ser\u00e1, 7 Revista [IN]Genios, 1, 5-6 (2021).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a> <em>Id.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> <em>Id.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> Melanie P. Pangol, <em>Reggaeton and Female Narratives<\/em>, STUDENT PUBLICATIONS 647, 651 (2018).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a> <em>Id.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a> <em>Id.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a> Dinzey-Flores, <em>supra<\/em> nota 47, en la p\u00e1g. 48.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a> <em>Id.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a> <em>Id. <\/em>en la p\u00e1g. 49.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a> Frances Negr\u00f3n-Muntaner &amp; Raquel Z. Rivera, <em>Naci\u00f3n Reggaet\u00f3n<\/em>, 223 NUEVA SOCIEDAD 29 (2009).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\">[64]<\/a> <em>Id.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref65\" name=\"_ftn65\">[65]<\/a> <em>Id.<\/em> en la p\u00e1g 30.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref66\" name=\"_ftn66\">[66]<\/a> <em>Id. <\/em>(<em>citando a<\/em> Miried Gonz\u00e1lez Rodr\u00edguez, <em>Velda sigue con el ojo en el \u201creggaet\u00f3n\u201d<\/em>, PRIMERA HORA (22 de agosto de 2003)).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref67\" name=\"_ftn67\">[67]<\/a> Julio E. Vega Cede\u00f1o, Seeking social justice: A critical understanding of reggaeton narratives (2015) (tesis de M.A. in\u00e9dita, en la p\u00e1g. 16, Departamento de Ingl\u00e9s, Universidad de Puerto Rico) (archivo digital de la Universidad de Puerto Rico, Recinto Universitario de Mayag\u00fcez).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref68\" name=\"_ftn68\">[68]<\/a> Negr\u00f3n-Muntaner &amp; Rivera, <em>supra <\/em>nota 63, en la p\u00e1g. 30 (<em>citando a<\/em> Javier Andrade, <em>Who\u2019s Your Daddy?: Daddy Yankee Takes Reggaeton to the Next Level with \u201cGasolina\u201d<\/em>, MIAMI NEW TIMES (10 de marzo de 2005)).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref69\" name=\"_ftn69\">[69]<\/a> Samponaro, <em>supra<\/em> nota 22, en la p\u00e1g. 492.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref70\" name=\"_ftn70\">[70]<\/a> <em>Demanda consolidada<\/em>, en las p\u00e1gs. 4-13, Browne v. Donalds, No. 2:21-cv-02840-AB-AFM (C.D. Cal., 29 de julio de 2022) (Entrada n\u00fam. 99).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref71\" name=\"_ftn71\">[71]<\/a> <em>Id.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref72\" name=\"_ftn72\">[72]<\/a> Entre los demandantes se incluyen a personas y entidades como Cleveland Constantine Browne; Anika Johnson, en representaci\u00f3n de la sucesi\u00f3n de Wycliffe Johnson, y Steely &amp; Clevie Productions Ltd.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref73\" name=\"_ftn73\">[73]<\/a> El grupo de personas que se alega que infringieron con sus derechos de autor incluye artistas y disqueras como El Chombo, Karol G, Daddy Yankee, Luis Fonsi, Pitbull, Myke Towers, Justin Bieber, Rauw Alejandro, Anuel AA, Bad Bunny, Sony Music Entertainment, Universal Music Publishing, Inc., BMG Rights Management, LLC y Warner Chappell Music, Inc.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref74\" name=\"_ftn74\">[74]<\/a> <em>Demanda consolidada<\/em>, <em>supra<\/em> nota 70, en las p\u00e1gs. 1-4.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref75\" name=\"_ftn75\">[75]<\/a> <em>Id.<\/em> en la p\u00e1g. 13.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref76\" name=\"_ftn76\">[76]<\/a> <em>Id. <\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref77\" name=\"_ftn77\">[77]<\/a> <em>Id. <\/em>en la p\u00e1g. 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref78\" name=\"_ftn78\">[78]<\/a> <em>Id.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref79\" name=\"_ftn79\">[79]<\/a> UNITED STATES COPYRIGHT OFFICE, SAMPLING, INTERPOLATIONS, BEAT STORES AND MORE: AN INTRODUCTION FOR MUSICIANS USING PREEXISTING MUSIC 3 (2021).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref80\" name=\"_ftn80\">[80]<\/a> <em>Id. <\/em>en la p\u00e1g. 4.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref81\" name=\"_ftn81\">[81]<\/a> <em>Id. <\/em>en la p\u00e1g. 5.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref82\" name=\"_ftn82\">[82]<\/a> <em>Id.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref83\" name=\"_ftn83\">[83]<\/a> <em>Moci\u00f3n de desestimaci\u00f3n<\/em>, en la p\u00e1g. 8, Browne v. Donalds, No. 2:21-cv-02840-AB-AFM (C.D. Cal., 15 de junio de 2023) (Entrada n\u00fam. 330).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref84\" name=\"_ftn84\">[84]<\/a> <em>Id.<\/em> en la p\u00e1g. 2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref85\" name=\"_ftn85\">[85]<\/a> Alexander v. Halej, 460 F. Supp. 40, 45 (S.D.N.Y. 1978).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref86\" name=\"_ftn86\">[86]<\/a> Gray v. Hudson, 28 F.4th 87, 99 (9th Cir. 2022) (traducci\u00f3n suplida).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref87\" name=\"_ftn87\">[87]<\/a> BRITANNICA,<em> Domenico Alberti<\/em> (1 de enero de 2025), https:\/\/www.britannica.com\/art\/Alberti-bass.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref88\" name=\"_ftn88\">[88]<\/a> <em>Id.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref89\" name=\"_ftn89\">[89]<\/a> Pharrell Williams v Bridgeport Music, Inc., No. LA CV13-06004 JAK (AGRx), slip op. en la p\u00e1g. 1 (C.D. Cal. 30 de octubre de 2014).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref90\" name=\"_ftn90\">[90]<\/a> <em>Id.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref91\" name=\"_ftn91\">[91]<\/a> <em>Id. <\/em>en la p\u00e1g. 19.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref92\" name=\"_ftn92\">[92]<\/a> <em>Id. <\/em>en la p\u00e1g. 22.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref93\" name=\"_ftn93\">[93]<\/a> Marcus Gray v. Katy Perry, No. 2:15-CV-05642-CAS-JCx, slip op. en la p\u00e1g. 1 (C.D. Cal. 16 de marzo 16 de 2020).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref94\" name=\"_ftn94\">[94]<\/a> <em>Id. <\/em>en la p\u00e1g. 3.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref95\" name=\"_ftn95\">[95]<\/a> <em>Id.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref96\" name=\"_ftn96\">[96]<\/a> <em>Id.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref97\" name=\"_ftn97\">[97]<\/a> 17 U.S.C.A. \u00a7 106 (2002).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref98\" name=\"_ftn98\">[98]<\/a> Leslie A. Kurtz, Copyright: The Scenes of a Faire Doctrine, 41 Florida Law Review 79, 89 (1989).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref99\" name=\"_ftn99\">[99]<\/a> Paymaneh Parhami, <em>Williams v. Gaye: Blurring the Lines of Copyright Infringement in Music<\/em>, 34 BERKELEY TECH. L.J. 1113, 1133 (2019) (traducci\u00f3n suplida).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jobaniel P\u00e9rez R\u00edos* Introducci\u00f3n La m\u00fasica es tan vasta y variada como la imaginaci\u00f3n humana. Cualquier persona pudiese suponer que la m\u00fasica est\u00e1 presente en pr\u00e1cticamente todos los aspectos de la vida diaria. Lo podemos escuchar cuando encendemos la radio de camino al trabajo, o lo podemos percibir cuando nos recostamos del pecho de ese<\/p>\n<div class=\"read-more\"><a href=\"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/2025\/03\/13\/el-reguetonero-sin-su-regueton-acaso-un-pleito-por-derechos-de-autor-puede-demoler-la-identidad-cultural-plasmada-en-un-genero-musical\/\" title=\"Read More\">Read More<\/a><\/div>\n","protected":false},"author":35,"featured_media":4168,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":{"0":"post-4165","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-articulos"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4165","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/users\/35"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4165"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4165\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4169,"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4165\/revisions\/4169"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4168"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4165"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4165"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/derecho.uprrp.edu\/inrev\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4165"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}