Reportaje El Nuevo Día: La Biblioteca de Derecho de la UPR: 100 años custodiando la historia jurídica

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La Biblioteca de Derecho de la UPR: 100 años custodiando la historia jurídica

Lo que comenzó, en 1922, con unos anaqueles y un bibliotecario con un salario de $90 mensuales ahora es la biblioteca jurídica más grande del Caribe con una colección impresa con un costo estimado de más de $50 millones

sábado, 3 de septiembre de 2022 – 11:40 p.m. El Nuevo Día

Por Adriana Díaz Tirado

La biblioteca está ubicada al lado izquierdo del edificio de la Escuela de Derecho de la UPR, la cual cumplió su centenario en el 2013. Su colección impresa tiene un costo estimado de sobre $50 millones. (Vanessa Serra Díaz)

Custodiando libros del siglo XVIII, documentos de jueces destacados del Tribunal Supremo de Puerto Rico y colecciones de arte que inspiran a analizar el conocimiento, la Biblioteca de Derecho de laUniversidad de Puerto Rico (UPR) conmemora este mes sus 100 años.

Lo que comenzó, en 1922, con unos anaqueles y un primer bibliotecario con un salario de $90 mensuales, Ernesto López Gamio, ahora es la biblioteca jurídica más grande del Caribe con aproximadamente unos 74,000 pies cuadrados.

El Nuevo Día se adentró en sus pasillos y cientos de anaqueles para conocer en detalle lo que guarda su infraestructura, que también se destaca por albergar reconocidas piezas de arte como el colosal tapiz “Madrugada”, de 1975.

La distinguida obra, ubicada en el vestíbulo de la biblioteca, destaca una estrofa de un poema de Luis Lloréns Torres que finaliza con la siguiente línea: “Besar tu pensamiento y el mío”.

La Biblioteca de Derecho de la UPR es el custodio de la historia jurídica de la isla.

  • La Biblioteca de Derecho de la Universidad de Puerto Rico, que comenzó en el 1922 con unos cuantos anaqueles, ahora es la biblioteca jurídica más grande del Caribe. (Vanessa Serra Díaz)

 

 

 

  • La biblioteca, que celebra sus 100 años, ostenta una colección contenida en unos 74,000 pies cuadrados y, además, es custodio de obras de arte importantes. (Vanessa Serra Díaz)

 

 

  • La biblioteca contiene sobre 100,000 volúmenes impresos, explicó el director Samuel Serrano Medina. (Vanessa Serra Díaz)

 

 

 

 

 

  • La biblioteca está ubicada al lado izquierdo del edificio de la Escuela de Derecho de la UPR, la cual cumplió su centenario en el 2013. Su colección impresa tiene un costo estimado de sobre $50 millones. (Vanessa Serra Díaz)

 

  • En el primer piso, se encuentran fuentes primarias de derecho y reglamentos federales. (Vanessa Serra Díaz)

 

 

 

 

  • Tan reciente como a mediados de agosto, les visitó un investigador español que estaba trabajando un análisis comparativo de derechos de personas de edad avanzada entre España y Puerto Rico. (Vanessa Serra Díaz)

 

 

  • Actualmente, están exhibiendo documentos históricos y periodísticos sobre los 70 años de la Constitución de Puerto Rico. (Vanessa Serra Díaz)

 

 

  • En una sala que recrea dos oficinas de exjueces del Tribunal Supremo de Puerto Rico, el archivero José Morales Cardona preserva documentos, diplomas y hasta los escritorios de José Trías Monge y Jaime Benito Fuster Berlingeri. (Vanessa Serra Díaz)

 

 

 

  • El bibliotecario Miguel Ángel Rivera Álvarez comenzó a trabajar desde el 1980. Más de 42 años de servicio, le han servido para conocer cada rincón de este espacio y ver cómo el desarrollo de la bibliografía jurídica ha impactado las generaciones que han pasado por la UPR. (Vanessa Serra Díaz)

 

  • Rosalind Irizarry Martínez es la bibliotecaria a cargo de la sala de libros raros en el segundo piso del edificio y lleva 28 años trabajando en la Biblioteca de Derecho. Recordó su primer día de trabajo como si hubiera sido ayer… un 15 de febrero. (Vanessa Serra Díaz)

 

 

  • Detalló que conservan los libros bajo condiciones específicas como controlar la humedad. “Tenemos recursos de España, Estados Unidos y Puerto Rico hasta el 1952 para que puedan pertenecer a esta colección”, dijo la bibliotecaria. (Vanessa Serra Díaz)

 

  • Entre sus colecciones, también tienen la primera edición del periódico Claridad, una hoja mimeografiada de 1959. (Vanessa Serra Díaz)

 

 

 

 

  • Uno de los datos más interesantes de este centro propulsor de conocimiento jurídico es que alberga obras únicas y centenarias, como la que se observa en esta foto. (Vanessa Serra Díaz)

 

  • Uno de los datos más interesantes de este centro propulsor de conocimiento jurídico es que alberga una copia de “Las siete partidas del Rey Don Alfonso el Sabio”, de 1767, que reúne temas filosóficos, morales y teológicos de hace ocho siglos. (Vanessa Serra Díaz)

 

 

  • “Vamos a tener distintas exhibiciones de la biblioteca con sus curiosidades. Tuvimos, hace poco, una de las mujeres en el Derecho y los escritos jurídicos por ellas”, contó Samuel Serrano Medina junto a vitrinas que encierran documentos de lo que fue la discusión del Estado Libre Asociado en los años 50. (Vanessa Serra Díaz)

 

  • En la foto el profesor Samuel Serrano Medina, director interino de la biblioteca. (Vanessa Serra Díaz)

 

 

 

 

  • En el segundo nivel, separada exclusivamente para los estudiantes de Derecho, se guarda la colección de derecho federal más grande la isla, que incluye temas de derecho civil, quiebra, seguro social, libertades constitucionales, ética, entre otros. (Vanessa Serra Díaz)

 

“La Biblioteca de Derecho tiene una colección de más de 100,000 volúmenes impresos. (…) Este espacio es bien importante para el país. Tenemos colecciones que se han desarrollado a través de la historia. Esto es patrimonio es nacional y los recursos que tenemos son invaluables”, destacó el director interino, Samuel Serrano Medina.

La biblioteca está ubicada al lado izquierdo del edificio de la Escuela de Derecho de la UPR, la cual cumplió su centenario en el 2013. Su colección impresa tiene un costo estimado de sobre $50 millones.

En el primer piso, se encuentran fuentes primarias de derecho y reglamentos federales. “Hemos sido motor para presentar diversas ideas en el mundo como fue el caso de la Jurisprudencia Terapéutica (que analiza la terapia a través del derecho) que ha sido de aquí y se ha enseñado en todas partes”, destacó.

Actualmente, están exhibiendo documentos históricos y periodísticos sobre los 70 años de la Constitución de Puerto Rico. “Vamos a tener distintas exhibiciones de la biblioteca con sus curiosidades. Tuvimos, hace poco, una de las mujeres en el Derecho y los escritos jurídicos por ellas”, contó Serrano Medina junto a vitrinas que encierran documentos de lo que fue la discusión del Estado Libre Asociado en los años 50.

Serrano Medina indicó que reciben personas de todos los recintos de la UPR, de otras instituciones académicas e investigadores internacionales.

Tan reciente como a mediados de agosto, les visitó un investigador español que estaba trabajando un análisis comparativo de derechos de personas de edad avanzada entre España y Puerto Rico.

 

Reconocen a jueces del Supremo

En una sala que recrea dos oficinas de exjueces del Tribunal Supremo de Puerto Rico, el archivero José Morales Cardona preserva documentos, diplomas y hasta los escritorios de José Trías Monge y Jaime Benito Fuster Berlingeri.

“Parece un museo porque decidimos utilizar las memorabilias de los distintos jueces para decorar y para que los estudiantes vean que los jueces del Supremo fueron estudiantes, padres, esposos… y esta sala refleja eso”, contó.

Morales Cardona vino desde el Instituto de Cultura Puertorriqueña, en el 2002, para precisamente cuidar los archivos de estas figuras importantes. Detalló que tienen siete colecciones de diferentes jueces, siendo la serie “Correspondencias” de Trías Monge la más consultada.

“Tenemos un proyecto de digitalización, con nuestros propios recursos, para poder dar acesso en línea a diferentes colecciones”, compartió.

El escritorio de Trías Monge fue donado, en el 2007, por su esposa. Justo en el medio ubicaron una fotografía del letrado jurista y fundador de la Academia Puertorriqueña de la Jurisprudencia. Sus togas también son preservadas, incluida la que utilizaba como presidente del Tribunal Supremo, de 1974 a 1985.

Al lado derecho de la sala, se encuentra el escritorio del juez asociado del Tribunal Supremo Fuster Berlingeri. Era el que utilizaba en el Congreso de Estados Unidos cuando fungió como comisionado residente.

Este espacio es bien importante para el país. Tenemos colecciones que se han desarrollado a través de la historia. Es patrimonio nacional.SAMUEL SERRANO MEDINA, DIRECTOR INTERINO DE LA BIBLIOTECA DE DERECHO

Quienes principalmente utilizan esta sala son investigadores locales e internacionales que reservan el espacio con anticipación. “Hemos tenido visitantes de Europa, Canadá, Inglaterra y diferentes partes de Estados Unidos”, detalló Morales Cardona.

 

Libros únicos y centenarios

Uno de los datos más interesantes de este centro propulsor de conocimiento jurídico es que alberga una copia de “Las siete partidas del Rey Don Alfonso el Sabio”, de 1767, que reúne temas filosóficos, morales y teológicos de hace ocho siglos.

Con guantes especiales, los visitantes pueden apreciar sus páginas gruesas con una tipografía en rojo que hacen que el lector viaje en el tiempo.

Rosalind Irizarry Martínez es la bibliotecaria a cargo de la sala de libros raros en el segundo piso del edificio y lleva 28 años trabajando en la Biblioteca de Derecho. Recordó su primer día de trabajo como si hubiera sido ayer… un 15 de febrero.

Detalladamente, Irizarry Martínez mostró recursos históricos de la construcción judicial del país y referencias europeas como un libro de las cortes constituyentes de España, que data del 1869.

Cerca de ese, colocó el “Código Penal de las Provincias de Cuba y Puerto Rico”, de 1879; la “Ley de Enjuiciamiento Civil”, de 1885, y otras obras centenarias.

“Estamos hablando de que estos libros tienen una antigüedad que hay que tratarlos con respeto y cariño para alargar la vida útil del recurso. Quiero que el libro duplique sus años”, expresó Irizarry Martínez.

Detalló que conservan los libros bajo condiciones específicas como controlar la humedad. “Tenemos recursos de España, Estados Unidos y Puerto Rico hasta el 1952 para que puedan pertenecer a esta colección”, dijo la bibliotecaria.

Entre sus colecciones, también tienen la primera edición del periódico Claridad, una hoja mimeografiada de 1959.

En el segundo nivel, separada exclusivamente para los estudiantes de Derecho, se guarda la colección de derecho federal más grande la isla, que incluye temas de derecho civil, quiebra, seguro social, libertades constitucionales, ética, entre otros.

Mientras los futuros abogados estudian en este espacio lleno de estanterías, pueden apreciar fotografías de las primeras clases graduadas de la Escuela de Derecho, lo que antes se conocía como el Colegio de Leyes.

 “El acceso a la justicia comienza por el conocimiento de los derechos que deseamos reclamar”  VIVIAN NEPTUNE RIVERA. DECANA DE LA ESCUELA DE DERECHO DE LA UPR

La imagen de la primera clase graduada del 1916, compuesta por 20 estudiantes, se preserva en una fotografía en blanco y negro al final de la sala. El director de la biblioteca destacó algunos egresados como exgobernadores, profesores de derecho, analistas y otras figuras públicas.

“Valoramos a la biblioteca como un tesoro por ser única en su clase en Puerto Rico y el Caribe, que ha servido a la formación profesional e intelectual de decenas de generaciones de estudiantes, facultad, abogados y abogadas, y cuenta con la colección jurídica más grande y completa del país”, expresó la decana de la Escuela de Derecho, Vivian Neptune Rivera.

 

Sin conocimiento no hay justicia

Con mucho orgullo, la decana reconoció que la biblioteca es esencial para propulsar la investigación jurídica y avanzar en el alcance del derecho a la ciudadanía.

“El acceso a la justicia comienza por el conocimiento de los derechos que deseamos reclamar. Nuestra biblioteca es el lugar… donde todos los puertorriqueños pueden acudir a conocer y estudiar sus derechos. En la Escuela de Derecho, se encuentran las herramientas del jurista, así como el artista encuentra su creación entre pinceles y colores”, expresó la primera mujer en dirigir la Escuela de Derecho.

Uno de los datos más interesantes de este centro propulsor de conocimiento jurídico es que alberga obras únicas y centenarias, como la que se observa en esta foto. (Vanessa Serra Díaz)

A estas palabras se unió el bibliotecario Miguel Ángel Rivera Álvarez que comenzó a trabajar desde el 1980. Más de 42 años de servicio, le han servido para conocer cada rincón de este espacio y ver cómo el desarrollo de la bibliografía jurídica ha impactado las generaciones que han pasado por la UPR.

“Este espacio ha trascendido la madurez del pensamiento jurídico y es bien evidente que la década de los 80, que emana de los 70, porque todo es continuidad, trajo cambios. (…) Cuando llegué, fue a comenzar el proceso de desarrollo espacial de la biblioteca”, contó Rivera Álvarez, quien trabajó antes en la biblioteca del Departamento de Justicia.

Sentados en la sala de los exjueces asociados del Supremo, los bibliotecarios reflexionaron sobre cómo su profesión y el espacio de la biblioteca se han transformado con el impacto de los recortes a la institución, los eventos atmosféricos como los huracanes del 2017 y la pandemia de COVID-19. La Biblioteca de Derecho ha recibido un recorte del 50% de su presupuesto en los pasados años.

“La educación es la base del crecimiento intelectual y la economía del país. En el siglo XXI, tiene que seguir trascendiendo”, defendió Rivera Álvarez, compañero de otros 17 empleados de la biblioteca.

Irizarry Martínez coincidió en que siguen comprometidos en ofrecer el mejor servicio a la comunidad universitaria y de expandir los medios tecnológicos.

“Nuestro principio bibliotecario de dar acceso a la información y de que nuestros estudiantes tengan lo que necesitan para su formación es lo que nos mueve. Los estudiantes siempre buscan un ambiente relajado y en silencio que les invita a estudiar. Trabajamos para proteger este espacio”, la bibliotecaria.

A finales de este mes, iniciarán las actividades del centenario, continuarán este año y concluirán en septiembre de 2023.

Una sala recrea la oficina del exjuez del Tribunal Supremo de Puerto Rico, José Trías Monge, e incluye documentos, diplomas y hasta su escritorio y toga. (Vanessa Serra Díaz)

 

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