2526-85 1RO. DE MAYO DE 2026: UN NUEVO PERIODO, UNA NUEVA ENCOMIENDA UNIVERSITARIA
1 de mayo de 2026
Circular 2526-85
A la Comunidad
Escuela de Derecho
Érika Fontánez Torres, Ph.D.
Decana Interina
1ro. de mayo de 2026: Un nuevo periodo, una nueva encomienda universitaria
A veces las fechas son solo eso, fechas. Pero a veces, las fechas marcan un referente en la memoria y posibilitan los rituales, tan esenciales para la vida. Los ritos, afirma el filósofo coreano Byung-Chul Han, le “dan estabilidad a la vida”; “transmiten y representan aquellos valores y órdenes que mantienen cohesionada una comunidad”.[1] Hoy es 1ro. de mayo de 2026 y tengo el inmenso honor de comenzar junto a ustedes, nuestra comunidad de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico, un nuevo periodo.
Luego de más de quince años del trabajo excepcional, arduo y continuo, de la decana Vivian Neptune Rivera, nos toca continuar -y a la vez gestar- una nueva etapa para nuestra institución. Por eso, acojo con mucha seriedad, responsabilidad y solemnidad, esta fecha en la que me integro al equipo administrativo de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico en calidad de decana interina. Agradezco la confianza que depositó en mí la facultad, los estudiantes y el personal no docente al recomendarme para facilitar esta encomienda de gestión y gobernanza universitaria. Agradezco sobre todo el apoyo y la confianza de la rectora interina, Dra. Mayra Charriez Cordero, quien me ha designado para esta labor de servicio público. Acojo esta encomienda con un gran sentido de responsabilidad y mucha honra.
En efecto, a veces las fechas marcan un referente. Quiero pensar que la de hoy, 1ro. de mayo, en que conmemoramos la dura lucha por obtener derechos básicos para los trabajadores y las trabajadoras, nos sirve para reafirmar las razones que le dan cohesión a nuestra comunidad: la formación de profesionales jurídicos lúcidos, con un gran sentido de ética profesional y humana, comprometidos con un mundo más justo y con la defensa de los derechos fundamentales por los que tanto se ha luchado en la historia. Por eso y para eso trabajamos. A eso nos autoconvoco. Nosotras, comunidad de profesoras y profesores de vocación, de estudiantes entusiastas y sedientos de justicia, de empleados y empleadas de entrega y compromiso, démosle continuidad al trabajo arduo de quienes nos precedieron. Construyamos con convicción nuevos rituales para quienes vendrán a esta nuestra comunidad de la Escuela de Derecho.
Confío en que juntos habremos de trabajar y entregar a buenas manos, este, nuestro proyecto común de educación jurídica más importante.
[1] Byung-Chul Han, La desaparición de los rituales (Herder Editorial, 2023), 11.
